Carta para nadie
Marzo 24, 2009
Mientras bajaba las escaleras observé el paisaje. No pude evitar imaginarnos sentados al pie de la colina, observando el mismo paisaje con algún vino y abrazados. Luego pensé que era estúpido imaginarnos así, si nunca hemos estado así. Luego nos pensé más realistas: sentados uno al lado del otro, hablando sobre el surrealismo y contando anécdotas que a nadie le importan. Quizá algún día me motive a besarte. Eso también lo pensé. Pero bien sabes que respeto tu afán de solo quererme como alguien de tu planeta, más no de tu alma. Y lo comprendo, también lo aprecio, porque sé que no consideras a casi nadie de tu planeta. A veces pienso que sería bonito que existiera alguien como tú. No hago referencia a tu sentido del humor, ni a tu físico, ni a tus conversaciones, ni a tu manía de morder. No quiero que tenga nada de eso, mucho menos tu personalidad (porque sé que realmente no existe nadie así). Alguien como tú, pero que no seas tú. No es que tengas algo malo, al contrario, solo eres perfección. O ni tanto, solo exagero porque como bien sabes, estoy enamorada de ti. Ojalá existiera alguien como tú, pero que cuando baje alguna escaleras desde donde se ve un lindo paisaje pensara en mí, con algunas copas de vino y abrazos. Ojalá existiera alguien como tú, pero no tú, que me haga sentir lo que tú me haces sentir. Alguien que no me permita idelizarlo y que yo sienta que vinimos juntos de otro planeta, que fuimos abandonados por otros seres de otro mundo, que me hage sentir completa y feliz. Pero como bien sabes, nada de eso va a pasar, soy demasiado exigente y dificil. Así que me olvidé de esos pensamientos por un buen rato, me puse los audifonos (Sigur Rós de fondo, a buena hora) y seguí bajando las escaleras, pensando que el paisaje tampoco era tan lindo.
mi primer beso
Enero 26, 2009
Él tenía mi misma altura, aunque en verdad no recuerdo ese detalle. Tampoco recuerdo su edad, ni su cumpleaños, a pesar de que tengo muy buena memoria. Al colegio siempre llevaba una chaqueta de BlueJean azul que dentro tenía un estampado de autos de carreras, me parecía una chaqueta cool. Tenía ojos pequeños, cabello marrón, cachetesd inflados, le faltaban algunos dientes, pero me gustaba, así de simple.
Una mañana, a toda la clase nos llevaron al salón de audiovisuales para ver una película. Recuerdo que pusieron a los Simpsons. Yo estaba sentada al final del aula, miraba la película, cuando de repente siento que alguien me patea el asiento. Volteo y era él.. el chico que me gustaba. Se sentó a mi lado, conversamos un poco (alguna tontería de niños) y finalmente me abrazó, sentí que me derretía, que el frío del aire acondicionado se había esfumado, que la película y el resto de la clase habían desaparecido. Él me seguía abrazando,y ambos nos abrigamos abajo de aquellos autitos de carrera, quedando completamente a oscuras nuestros rostros. De pronto, sentí un beso, mientras observaba a un niño de la clase viendonos mientras se reía con euforia. Gabriel y yo decidimos irnos a otras sillas, y allí continuamos la extraña aventura de besar. Besos demasiado apasionados para niños de cinco años, diría yo. Después de la película regresamos al aula normal, donde continuamos con la pasión inocente, debajo de un banco. Pero el día se esfumó y más nunca volvimos a acercarnos.
Descripción
Octubre 24, 2008
Un aburrido es una persona poco convencional. Suele estar al margen de todos y de él mismo. A los aburridos se les tilda de muchas maneras: indiferente, solitario, triste, anormal, antisocial, callado, introvertido, tímido, estúpido, superior, egocéntrico, arrogante, raro, y finalmente: aburrido. Para el aburrido son solo palabras tontas que no dicen nada. El aburrido siente que simplemente no es comprendido y su mayor diversión es analizar a los demás. Se mantiene ajeno y retraído a muchas relaciones, conversa sobre temas donde se usa la materia gris del cerebro, evita rituales sociales que no tienen mucho sentido y tiene una imaginación inalcanzable para muchos. Un aburrido sigue los conceptos impuestos solo por inercia, no quiere cambiar: solo quiere mejorar. Un aburrido se disfraza de persona invisible, cuenta sus propios pasos, no tiene destinos, solo dice la verdad y no le gusta el metro. Un aburrido solo habla lo necesario y hace lo suficiente. Un aburrido tiene su mirada puesta en el vacío, se sienta en lugares con historias ocultas, camina a través de ilusiones ópticas, no se peina, tiene ideas claras y lo más importante: es feliz.
woody
Septiembre 15, 2008
¿no es hermoso?
^_^
Tengo muchas ganas de ver películas de Woody Allen que no haya visto. O que si las haya visto pero hace mucho tiempo. Mañana compraré las que encuentre. Porque qué aburrimiento ver televisión a la 1 de la mañana cuando no puedo dormir. También tengo ganas de leer sus libros, pero hace una semana pregunté en la librería del pasillo de la universidad y las tres personas a las que le dije “Cualquier libro de Woody Allen” repetían “¿Vudi? No me suena, ¿estás segura?” ¬¬ Exactamente lo mismo me sucedió cuando pregunté por un libro específico de Charles Bukowski hace mucho tiempo: “Buko.. qué?” ¬¬ tontos. En fin, sí, woody allen *.*
happy pills don’t make me happy
Septiembre 1, 2008
Yo tomaba Prozac para la ansiedad (Me dijo)
¿En serio?” (Le respondí, con mi tono de voz desinteresado)
Sí, nunca tomes Prozac, es lo peor, lo PEOR (haciendo énfasis)
¿Tan malo, eh?
Es como que.. dejas de sentir. Tienes una sonrisa en el rostro que no representa nada, no sientes felicidad, no sientes NADA; durante tres días tu rostro está tieso. Es horrible. Lo PEOR (énfasis de nuevo) es esa estúpida sonrisa.
Sí, entiendo (le respondí, mientras sonreía)
mi persona favorita
Agosto 29, 2008
Le regalé una lagartija seca que me conseguí en el pasillo de mi edificio la última vez que nos vimos, estaba seca y olía raro, pero sé que él aprecia ese tipo de cosas tanto como yo. Es la única persona a la que le podría regalar una lagartija muerta y saber que lo aprecia, que no me ve como alguien rara. Se la dí, sonrió y la guardó, y me dijo “mira, mi cepillo de dientes es verde, como tú”. Nos preguntamos qué rayos haríamos, concluímos que lo mejor era comer helado, pues era la razón de la reunión improvisada. Luego de recorrer varios lugares, él compró dos helados a un señor heladero de la calle. Pagó por mí, no me gusta que paguen por mí. Decidimos sentarnos bajo un árbol, en un banco ubicado en la zona oscura de la plaza. Su voz es débil, su personalidad fuerte, es inseguro pero yo no lo veo de esa forma. Aunque yo no hablo demasiado (y él tampoco) nos llevamos muy bien. Es usual que creemos diálogos fantasiosos llenos de incoherencias, contradicciones, absurdos y diversiones. Es la única persona con la que puedo hablar así, que no se aburre de eso y que además, estoy segura, todo lo que dice es genuino. Incoherencias genuinas. Sí, porque hay gente tonta que trata de continuar tus diálogos incoherentes pero solo terminan imitando cualquier relato de Eduardo que leyeron por allí, y así es feo. No es contra Liendo, es contra los no-originales. Después de tres horas y media nos sentamos en unas escaleras solitarias, ambos estábamos somnolientos, a mi me dolía la cabeza (mucho). Me apoyé en mis rodillas y cerré los ojos por un instante, su mano acariciaba mi cabello y el dolor de cabeza se desvanecía, las cucarachas nos observaban y los colores de las personas del bingo eran patéticos. Pero fue un buen momento. Él no es humano, no lo es. En eso estamos de acuerdo ambos. Por más diferencias que tengamos estamos juntos en ésto. Es la única persona que después de tantos años aún tiene un poco de misterio, pero que conozco a fondo, tanto como él a mí. Es cierto apoyo entre tanta soledad, el que entiende qué significa “no me gusta la gente”, y el que está de acuerdo cuando digo que el mundo apesta y que nada tiene sentido. A pesar de que es la única persona por la que siento algo tan profundo, sé que no tenemos que pasar por demasiados ritos sociales para poder entendernos. Por eso es mi persona favorita.
¿estrés?
Agosto 26, 2008
“Nada me estresa”, fue mi respuesta. No lo pensé demasiado. Al final, suelo ser mucho más relajada que las personas que me rodean. Tengo mi carácter, no lo niego, tengo mi humor y mis amarguras, pero mi estrés es casi nulo en situaciones alarmantes, de hecho el único momento en que siento estrés es cuando presento exámenes para los cuales no he estudiado nada: me estresa de sobremanera sentir que estoy perdiendo mi tiempo, me estresa no saber lo que hago y para qué lo hago. De resto… “nada me estresa”. ¿Será cierto?, ¿nada me estresa?… Definición: Situación que provoca tensión. ¿No tengo tensión?. La indiferencia suele absorverme, ¿cuántas veces mi jefa no se ha obstinado del trabajo y yo respondo con un simple “qué importa? hay cosas peores” con una leve y sincera sonrisa?, ¿la ansiedad me provoca estrés?, ¿mi constante insomnio es una prueba tangible de lo estresada que estoy? No lo creo, si es así que me lo digan por favor.
Entonces, en el almuerzo, mientras separaba de mi arroz y ensalada el pedazo de animal muerto que me sirvieron, la señora que lleva la contabilidad de la empresa me preguntó “¿te desestresaste con la semana de vacaciones?”, sin pensarlo le respondí: “yo no estaba estresada, así que no sé” subí un poco los hombros (ese típico gesto de indiferencia)… ella se rió, dijo “me has hecho reir”… era una risa sincera, no sarcástica, entonces agregó “así es como uno tiene que vivir, desestresado para poder tener unas vacaciones que más que un plan de despreocupación sea un plan de disfrute”. Estuve de acuerdo, pero no respondí nada, la carne del animal muerto en mi plato me daba asco. Mucho tiempo después dije “nada me estresa”. Quizás no me oyó. No me extrañaría, mi voz siempre pasa desapercibida, es un susurro, un susurro despreocupado y desestresado, diría ella.
¿En verdad así se debería vivir? ¿Cómo yo vivo?
¿Qué hay de mis insomnios?
¿Qué hay de mis vacíos?
¿Qué hay de mi indiferencia?
¿Qué hay de mi hipersensibilidad?
¿Qué hay de mis constantes silencios?
¿Qué hay de mi carácter explosivo?
¿Qué hay de mi intolerancia?
Despreocupación. ¿Así se debe vivir?
Indiferencia. ¿Así se debe vivir?
Frialdad, discapacidad emocional, miedos subconcientes, vida solitaria. ¿Así se debe vivir?
en mí está la existencia, no en el resto.
Agosto 23, 2008
Estaba sentada en la sala del apartamento, junto con varias personas. Ellos reían, jugaban, tomaban fotos mientras yo estaba sentada en la silla con una sonrisa casi hipócrita, un vaso de agua, los pies cruzados. Me sentía ajena, los tres días anteriores de absoluta normalidad no contaban para mí, finalmente había llegado ese momento donde todo se destroza dentro de mí. La ansiedad empezó a manifestarse, la desesperación de no pertenecer, el aburrimiento de tratar de conformarme con formar parte de sus risas… todo junto me hacía daño.
Sin embargo, me alejé, me senté a pensar mientras miraba como la luna iluminaba el mar, a pensar mientras los murciélagos comían frutos de las palmeras, a pensar mientras de fondo oía las risas ajenas. No concluí nada, solo me calmé, disfruté de mi momento y las sonrisas internas volvieron a mí.
Siento que todo puede salir perfecto si me doy mi propio espacio, si exijo mi espacio. Puedo lidiar con grupos, puedo lidiar con humanos mientras eso no me quite la libertad de estar sola, de sentirme yo. La libertad de ser uno mismo.
especie humana
Agosto 22, 2008
Hay momentos en que me detengo en la calle y observo a los demás, y me siento confundida, molesta.. me parecen exagerados, falsos, egoístas. No sé si mi sentimiento llega a un extremo de morbo por ver al otro buscarse su propio daño, pero sí suelo sentir repulsión. En mi mente siempre surgen fantasías que implica la muerte de todos los que disfrutan haciendo daño, o que nos volvamos infertiles y nos extingamos.. no sé. Sin embargo, con los animales es totalmente lo contrario. Puedo estar caminando por la calle y entre un perro callejero y un humano callejero siento lástima es por el perro. Siento que los animales son las victimas más directas e inocentes de todos nuestros defectos y maldades… y eso no es bueno. En cambio los humanos se buscan su propia vida miserable llena de morbo y sadismo. Aunque repito, no estoy de acuerdo en implicarle daño intencional a otro, ni nada por el estilo.
introspección
Agosto 10, 2008
En éstos días estuve molesta conmigo por razones emocionales. Creo que soy muy exigente conmigo, que a veces me obligo a no sentir, y creo que eso es algo bastante negativo, porque por mucho que hablo de lo única y honesta que soy conmigo, a veces creo que no lo soy, es decir, soy honesta respecto a mis exigencias personales, pero a veces siento que me amarro tanto a mí misma que dejo de ser espontánea emocionalmente. Me gusta alguien, eso es todo, por eso el pequeño discurso de contradicción y deshonestidad. Desde hace años estoy metida en ese mundo débil y exraño de juegos humanos, siempre quiero salirme de allí, termino negando todo, convenciendome a mi misma que no siento nada, que no vale la pena, que no me importa, pero de repente, pasa algo y termino contradiciendome, sintiendo cosas por ese ser humano atrayente. A veces pienso que la mejor forma de escapar de los sentimientos es siendo primitivo: sexo y listo. Pero no me gusta mucho la intimidad, me cohibe. Yo lo veía como algo muy platónico (como siempre hago) pero me está dando señales y mensajes extraños. Por eso mi molestia, aunque tengo que admitir que me emociona un poco.
Cuando no te importa casi nadie el cerebro se hace más vulnerable con personas inteligentes, atractivas e interesadas en conocerte. Aunque odio admitirlo, tengo esa primitividad en mí, y a veces me canso de oclutarlo, de contradecirme, de decir que no, cuando definitvamente quiero algo con esa persona. Cuando definitivamente fantaseo con él. No sé por qué lo considero débil o negativo, eso de tener relaciones personales con tendencias románticas, pero debería darme cuenta que formo parte de éste mundo, que así se sobrevive, y que hablar con otra persona que te entiende puede llegar a ser muy entretenido. Por eso decidí que si se presenta una oportunidad concreta la aprovecharé.
Creo que tengo que aprender a relajarme, a vivir un poco más. Aprender a no molestarme cuando me gusta alguien, a aprender que si alguien me gusta no es por debilidad, ni por miedo (como es el caso de la mayoría de las personas), sino porque disfruto la parte intelectual y física. El ser humano es mucho más simple de lo que creo. Debo aprender a disfrutar esos pequeños momentos de euforia, ya que en mi vida son casi nulos.
los monstruos también tienen sentimientos
Julio 19, 2008
Me gustan las películas de Woody Allen porque siempre tiene personajes que me recuerdan a mí… y eso me genera cierta sensación de tranquilidad y apego.. Sobretodo cuando los personajes repiten hasta el cansancio palabras que sugieren que jamás sería una buena opción enamorarse de ellos, que hablan constantemente del existencialismo sin llegar a ningún lado y que recuerdan en cada momento sus pequeñas manías y desastres psicológicos..
Yo nunca he entendido cómo alguien puede enamorarse de mí. Siempre he sentido que no pertenezco a ningún cliché de relación sentimental y es raro, porque eso es lo que la gente más quiere: clichés. Yo soy posesiva, obstinada, distraída, existencialista, incoherente, aburrida, desinteresada, extremadamente callada, inexpresiva, obsesiva, antiparabólica, no bebo, no bailo, solo me gustan los eventos culturales, no cambio – jamás – por nadie, no me gusta que me vean, no doy abrazos y mucho menos digo te quiero a cada rato. No me gustan los besos después de un tiempo y definitivamente me siento agobiada cuando estoy mucho rato con alguien, así sea la persona más agradable del mundo. Tengo tantas manías y percepciones diferentes del mundo que me considero a mí misma insoportable para los demás. Por eso cuando algún conocido que me agrada me dice que le gusto o que le atraigo o que me ama o que piensa que soy la persona más genial del mundo me provoca salir corriendo, es tan incomprensible. Hace algún tiempo le gusté a un amigo (probablemente una de mis personas favoritas de éste mundo), y le dije “no te entiendo, no entiendo qué me ves… soy un disparate andante; podría mencionarte mil cosas de mi que te espantarían” y él respondió, con su sencillez e indiferencia “y yo podría mencionarte dos mil que me atraerían” es raro o_o. Además de todo eso tengo esta extraña afición por permanecer en silencio, por no sonreír tanto (si no me lo dicen ni lo noto), por no saber expresarme, no creo en los noviazgos, también camino raro, soy muy delgada, siempre estoy despeinada y me gustan cosas aburridas. También suelo obsesionarme con temas, estoy obsesionada con cosas efímeras que para mí tienen extrema importancia: la protección de los animales, evitar el sufrimiento en todos los seres vivientes, los libros, lo absurdo de las religiones, la naturaleza, lo positivo del comunismo, las actividades culturales, las relaciones con los demás humanos, la misantropía, las migrañas, hippies, la escoliosis, el cine, mis metas futuras, la música, los extraterrestres y bueno mil cosas más que ahora no me vienen a la mente pero que no por eso carecen de importancia en mi vida, en fin… me obsesiono, sí. Y bueno, ¿genial? o_o ¿mil cosas que atraen?. Yo me siento como un mosquito que solo quiere extraer sangre y que termina aplastado entre tantos sentimientos y opiniones ajenas, ¿acaso esa metáfora tiene sentido? ¿ya mencioné que soy incoherente? ah y también me contradigo, y bastante (y no exactamente por no saber lo que quiero). En fin, cada quien es diferente, supongo.. yo me siento bien conmigo hasta que alguien quiere formar parte de mí y que yo forme parte de sus clichés… en esos momentos intento huir, así sea imaginariamente.
Y se suponía que escribiría sobre el encantador Woody Allen >_<
Tipo de gente que me dá picazón de estómago
Julio 15, 2008
Hay cierto tipo de gente que me desespera. Me dan ganas de sacurdilos y decirles “hey, ¿pero qué rayos está mal en ti?”… Obviamente, no hago eso, no los sacudo, y muchas veces soy extremadamente tolerante, debido a mi paciencia y mi quietud. Mi típica quietud.
Uno de esos tipos de gente, del cual escribiré hoy porque alguien cercano a mí está tentiendo esa actitud, es la gente que forma opiniones solo en base a las opiniones de otra persona. ¿Qué rayos? ¿Para qué existes entonces?..
Esta persona se caracteriza por no tener opiniones formadas en nada, y cuando le hablo de algún tema que me gusta y del cual tengo una posición, pues termina imitando esa posición. No sé por qué lo hace.
A veces siento que quiere absorver todo lo mío. Que quiere poseer mis opiniones, a veces pienso que es porque no está acostumbrado a la gente tenaz (en vez de terca) que no cambia su opinión formada por años. Pero bueno, me desespera. No sé dónde canalizar la desesperación que me genera así que lo escribo aquí.
Este mundo..
Julio 12, 2008
Alguien estaba diciendo que es absurdo que con tantos problemas en los humanos haya gente tan preocupada por los animales. Decía que mientras haya gente en los hospitales y en las calles era ridículo preocuparse por otra especie. En su discurso especista sostenía que preocuparse porque el perro de la señora X tiene diabetes era de egoístas, que preocuparse porque mataron 20 animales sin motivo era una tontería. Al final dijo que no menospreciaba a las organizaciones, pero que pensaba que habían cosas de mayor importancia en la vida. Mi respuesta:
Considero, que cada vida es igual de importante, pienso que todos, cada una de las especies, tenemos el mismo derecho de estar en este planeta. Parece que pocos son capaces de notar que el mundo no solo abarca a la especie humana.
Quizás para ti sea un problema sin importancia, pero la idea es EDUCAR a las personas, hacerles notar que un trato justo hacia los animales también es un trato justo hacia nosotros y hacia nuestro planeta.
Cualquier tipo de maltrato es grave, sea donde sea y a quien sea. Y millones de personas nos unimos contra la crueldad hacia los humanos, pero somos pocos, en comparación, los que protestamos a favor de aquellos que no tiene voz ni fuerza para luchar contra el especismo.
Si nos enfocamos solo en nosotros, ¿es realmente justo?
"A los animales no les debemos compasión sino justicia" (Schopenhauer)
El Frito Endeble
Julio 6, 2008
Siempre ha tenido algún significado muy directo en mi vida. Recuerdo que la primera vez que lo vi me pareció repulsivo y realmente idiota. Ese primer día jugamos ludo. Su voz siempre fue mas grave que la del resto de los jóvenes que lo rodeaban, era sumamente grotesco, era como un adulto encerrado en el cuerpo de un niño lampiño y tonto. Era arrogante, amargado, serio y tenía un poco de suicida, se refugiaba en los libros para evitar lidiar con el resto de su especie. Nunca lo soporte, hasta que hicimos un viaje donde las bromas, la nostalgia y el aburrimiento empezaron a formar parte de ambos y logramos compaginar nuestras vidas. Era un poco razonable que empezáramos a agradarnos, teníamos bastantes cosas en común… solo que el era mi parte objetiva y yo era su parte ilógica. Su soberbia personalidad empezó a transformarse en una característica poco común entre los humanos y bastante aceptable para mis gustos.
El cerebro que se desbordaba de sus orejas y de su cabello era particularmente interesante, sobretodo cuando sus ojos decían más de lo que uno pensaba o esperaba. La magia de aparecer regalos en sus manos, las risas incontrolables que saltaban en las bibliotecas de filmes, los dientes extraños que casi nunca se asomaban en su rostro, las largas caminatas arrastrando mis pies y las medias de colores que nos hacían crear personalidades paralelas eran capítulos absurdos y encantadores de lo que fue (y de lo que aun es) nuestra historia como uno y uno.
Tópicos
Julio 5, 2008
Llego al salón.
Apago el reproductor de música.
Abro el libro en la página 97: “Esteban abrió la puerta y necesitó algunos segundos para ver en la oscuridad. El olor a medicamentos y pobredumbre le golpeó la cara, un olor dulzón, de sudor, humedad, encierro y algo que al principio no identificó, pero que pronto se le adhirió como una peste: el olor a carne en descomposición.”… Suena un celular, me distraigo, saco una galleta de mi bolso y empiezo a comerla.
Llega el profesor. “Buenos días” dice. Nadie responde. “Alumnos apáticos” piensa.
“¿Alguna duda sobre el fenómeno de reflexión?”. Nadie responde.
Me mira mientras sigo comiendo la galleta.
“¿Y tú, tienes alguna duda?”, hago un gesto de negación, lo entiende
“¿Segura?, ¿ninguna duda?, ¿ni siquiera metafísica?”, vuelvo a hacer el gesto de negación mientras continuo comiendo mi galleta.
“¿Ni siquiera filosófica? ¿segura? ¿tienes las respuestas sobre por qué estás en el mundo?”, hago un gesto de afirmación y sonrío.
“¿En serio?… yo siendo viejo apenas tengo algunas hipótesis vagas…”, no puedo dejar de notar su tono de sarcasmo.
Me paro para botar la envoltura de la galleta y me vuelvo a sentar.
Comienza la clase.
Pienso “yo si sé qué hago en el mundo: nada” y sonrío internamente.

