Descartes
Octubre 11, 2008
Cuando tenía 15 años compré, enstusiasmada, “El Discurso del Método” de René Descartes (el famoso matemático, sí, sí, el de las coordenadas cartesianas). Al principio su modo de escribir me fascinó, aunque es probable que en la traducción se pierdan cosas esenciales. Su modo de ver la realidad… el hecho de segerir que todo es un sueño, tal y como yo ya lo había sugerido alguna vez, me parecía fascinante. Eso, fascinante. Hasta que llegó el capítulo sobre las almas. Él proclamó con plena libertad que el único ser vivo que tenía alma era el ser humano. Bah, ahí me dió asco. “Otro egoísta más que piensa que el mundo solo pertenece a la especie mejor evolucionada hacia el sorete”.. Decía que los animales eran vidas mecánicas, que eran parte de una realidad extensa, es decir: seres sin sentimientos, sin sensaciones, sin pensamientos, sin algún tipo de desarrollo que implica un alma. Seres fríos y monótonos, mecánicos. Me sentí indignada. Ahí dejé de creer que la vida era un sueño, dejé de creer que había irrealidades que solo implicaban mi existencia y me di cuenta que me indignaba demasiado despreciar a otros seres vivos. Ahí comenzó todo.
Hace dos meses en mi residencia una gata dio a luz. Al principio eran tres gatos, uno desapareció, pero los otros dos crecieron; cada vez que yo paseaba a mi perro ahí estaban los dos gatos, jugando, sentados, tomando sol, comiendo, con la mamá.. pero siempre juntos y la mamá observándolos a lo lejos. Hoy paseé a mi perro como todos los días y vi a uno de los gatitos a un lado del pavimento lleno de sangre, mojado y, obviamente, muerto. Me sentí triste, pero seguí caminando. Cuando regresaba del paseo, volví a ver al gatito pero ésta vez su madre y su hermano estaban a su lado. La madre lo lamía. El hermano solo lo observaba. Eso me conmovió. Y lo único que pensé fue “¿cómo mierda Descartes afirma que no tienen alma? ¿Cómo?”.
Algo erróneo de los humanos es que se les olvida que también son animales. Todos en éste planeta estamos aquí por la misma razón, para sobrevivir y procrearnos. Quizá la existencia carece de un sentido real y verdadero, pero somos huéspedes en el planeta y como tales, necesitamos respetarlo y ser amables con todo lo que nos rodea. Somos coterráneos, todos.
El humano no es el animal más desarrollado, mucho menos el que usa mejor la razón. Aunque irónicamente es lo que la mayoría afirma… nadie se da cuenta de que el ser humano es el único animal que crea cosas falsas para ser felices, que es el animal que más ha sobrepoblado el mundo y que es el único animal que lo ha destruido con su maravilloso ingenio. Los humanos son los únicos que no pueden ssobrevivir exitosamente en la naturaleza sin toda la maquinaria, alimentos y estupideces que ha creado. ¿Nadie lo ve?.
Todos tenemos alma.
Descartes: estabas equivocado.
(hubieses dejado la filosofía de un lado, no era lo tuyo)