show time
Noviembre 23, 2008
“La función va a comenzar. Las luces se apagan. El aire se pone denso. La tensión está allí. Tu mano se desliza sobre mi pierna, mientras el calor se apodera de mis fuerzas. Me resisto, sabes que me resisto. Pero al final, después de mis intentos fallidos, suelo derretirme. Tomo tus manos entre mis manos, lentamente y con pudor acercas todo ese manojo de piel y dedos a tus labios, me besas, me muerdes, y dentro de mí todo se desorganiza. Deslizo mis manos entre tus manos, acaricio tu pecho, beso tu cuello y todo se desvanece. La función comenzó, pero nos perdimos en aquella oscuridad, nos desvanecimos con aquellos deseos que se disimulan en público. Sabemos que es peligroso, que la vulnerabilidad nos hará daño, sin embargo los impulsos nos mantienen allí, al tanto de nuestra situación. Inevitable, así lo describes. Poderoso, así lo describo. Poco a poco nos dejamos llevar, la seguridad de sentir, el erotismo que brota de nuestra piel, el contacto que tanto nos ha hecho falta: no podemos evitarlo. Todo termina con sonrisas cómplices. La función terminó”
Descripción
Octubre 24, 2008
Un aburrido es una persona poco convencional. Suele estar al margen de todos y de él mismo. A los aburridos se les tilda de muchas maneras: indiferente, solitario, triste, anormal, antisocial, callado, introvertido, tímido, estúpido, superior, egocéntrico, arrogante, raro, y finalmente: aburrido. Para el aburrido son solo palabras tontas que no dicen nada. El aburrido siente que simplemente no es comprendido y su mayor diversión es analizar a los demás. Se mantiene ajeno y retraído a muchas relaciones, conversa sobre temas donde se usa la materia gris del cerebro, evita rituales sociales que no tienen mucho sentido y tiene una imaginación inalcanzable para muchos. Un aburrido sigue los conceptos impuestos solo por inercia, no quiere cambiar: solo quiere mejorar. Un aburrido se disfraza de persona invisible, cuenta sus propios pasos, no tiene destinos, solo dice la verdad y no le gusta el metro. Un aburrido solo habla lo necesario y hace lo suficiente. Un aburrido tiene su mirada puesta en el vacío, se sienta en lugares con historias ocultas, camina a través de ilusiones ópticas, no se peina, tiene ideas claras y lo más importante: es feliz.
ésto es un blog fantasma
Octubre 16, 2008
Hay lecturas que te abren el alma.
El mundo en el que vivimos puede llegar a ser tan frívolo. Todas las personas están concentradas en mantener la vista al frente, de mirar de reojo a los demás, de llegar a tiempo, de tener tiempo. Falta de alegría. Así es. Ya nadie siente alegría, solo sienten obligaciones y tonterías. Solo basta abrir un poco los ojos, y mirar alrededor detenidamente, muy despacio, con admiración. La naturaleza es sabia, mirar el cielo es algo hermoso, mirar los gusanos construir sus capullos, mirar los perros que juegan en la grama, sentarse en la grama, un ave llevándole comida a su pichón, las mariposas posándose en alguna rama, las abejas que timidamente se acercan a tus manos, las hormigas que construyen su camino… tantas cosas de la naturaleza son simples, pero terminan llenando el día de paz.
Cuando tengo ansiedad, molestias, histerias, pesimismo extremo, existencialismo pesado.. solo me basta con ir a un parque, con asomarme en la ventana que da hacia los árboles, con sentarme en algún lugar donde pueda ver naturaleza, y allí se me pasa todo. Hay algo allí, en esos entornos, que me genera nuevamente el equilibrio que tanto suelo perder.
La naturaleza es mágica. Y estoy segura que si todas las personas se detuvieran tan solo media hora a observarla, sus vidas serían más tranquilas y positivas. Hay un mundo realmente hermoso fuera de nosotros mismos. Al descubrirlo, el aire que se respira se hace más bonito.
Siempre lamento que mis ojos vean más concreto y construcciones que árboles y alegría.
ficción: ajenos al cosmos
Agosto 16, 2008
Hace algún tiempo quise ser escritora. Por supuesto, abandoné la idea pues siempre escribo de lo mismo y me parecía un poco monótono. Cuando pensé en escribir un libro lo armé juntando todas mis ideas revueltas, anoté por cuántos capítulos iba a estar dividido, cómo se llamarían dicho capítulos y cuál serían sus ideas centrales. El papel donde anoté todo eso al final desapareció, lo mantuve guardado mucho tiempo, lo utilicé para hacer otros apuntes, lo guardé en alguna gaveta y quién sabe qué le pasó.
Mi libro iba a tratar sobre extraterrestres. Estoy harta de que siempre los vean como algo lejano, humanoide y científico. Primero: si existen los extraterrestres dudo que tengan nuestra inteligencia de querer hacer experimentos y procrearse para ser felices; segundo: si fisicamente son como los humanos pues qué asco, detesto todo ese egocentrismo de asegurar que se parecen a nosotros, ¿por qué no se pueden parecer a algunos insectos?; tercero: ¿quién dijo que no tienen espías? ellos no necesitan venir a nuestro planeta si los tienen.
Entonces la idea principal de mi libro (obviamente de ficción) sería la manera en que siglos tras siglos hemos sido investigados por extraterrestres a través de espías para así destruir a los humanos, colonizar al planeta y usarlo como un hogar de desarrollo alienígena. juju..
No me iba a centrar en el aspecto físico de los extras. Pero sí me iba a enfocar el modo en que nos espían, y hubiese sido a través de los insectos. Los insectos son cámaras que transmiten al espacio exterior nuestros movimientos, nuestros pensamientos, nuestros sentimientos, nuestros avances, nuetras culturas, nuestras guerras; algunos insectos fueron diseñados para destruirnos a través de nuestro débil sistema inmunológico. También escribiría sobre la invasión que tendría lugar dentro de 37 años, además de algunos espías extras con similitud humana pero que tienen personalidades destacadas y perfectas.-
En fin, ojalá nadie escriba nunca un libro así; y ojalá pueda escribirlo. Me gustaría escribirlo en aquella étapa donde ya esté demasiado vieja para el trabajo y demasiado jóven para la extinción. Cuando sea una anciana inteligente y solitaria con animales callejeros en el patio de su casa en las montañas.