El estado de agobio

Mayo 23, 2009

El agobio de la rutina me lleva al extremo de ver mi vida como un vacio. Todos los dias hablo con la misma gente sobre las mismas cosas. Todos los dias hago lo mismo. En dias como hoy, quiero alun cambio, que algo emocionante ocurra, que lleguen personas nuevas a mi vida. Quiero salir, pasear, cambiar la rutina, viajar, enamorarme, odiar, lo que sea. Quiero nuevos libros, nueva musica, nuevos conciertos, nuevas fotos.

Pero no tengo a donde salir, ni a donde pasear, no se por que no puedo cambiar mi rutina, no hay nadie interesante en mi vida como para generar cambios sentimentales, nunca he odiado, no se que leer, mi hipo no tiene mas capacidad para nueva musica y siempre dejo la camara en la casa.

Asi, como rayos voy a dejar de sentirme agobiada?

defectos

Noviembre 8, 2008

Soy una persona terca. Sumamente terca. Puedo meterme dentro de un círculo vicioso de discusiones sin sentido, solo por llevarle la contraria a la persona que me habla. Es un defecto que solo las personas muy cercanas a mi intimidad conocen, un defecto sumamente molesto, lo más absurdo es que da la casualidad que esas personas que han llegado a traspasar mis muros son también tercas, quizá es por eso que las discusiones suelen ser absurdas y llegan a un punto que carecen de sentido real.

Hoy una de esas personas me preguntó “¿por qué siempre me quieres llevar la contraria?”. No supe qué responder, después de pensar un rato me di cuenta que la respuesta era sencilla. Carezco de emociones reales, muchas veces las tengo que forzar para no sentir un vacío dentro de mí. La única razón que veo para generar esos conflictos que me suelen divertir bastante, es que son la única alternativa para sentir adrenalina, para que las orejas se me pongan rojas, o para sentir cualquier tipo de emoción disimulada.

¿Eso suena loco? ¿Suena dificil de entender? Por si las dudas, no le mencioné mi conclusión.

noctámbula

Noviembre 2, 2008

Ella entró en la habitación. Era más oscura de lo que recordaba. Los sillones eran verdes mate, pero se encontraban debajo de unas sábanas opacas que les daba un aspecto bastante sucio. La mesa de madera estaba llena de polvo y la alfombra ahora era oscura, como el cielo de esa mañana. No dudó en dar un paso hacia delante. Una lágrima cayó de su rostro, pero ella no entendió de dónde salió. Repentinamente, las sombras empezaron a cambiar y la sumergieron en ese mundo lleno de lujuria y asco que tanto había evitado.

la miseria y el pesimismo

Octubre 7, 2008

al final, al final…

Al final TODOS somos iguales, hasta los que se esmeran y emocionan pensando que son diferentes. De nada valen algunas características: si naciste con el sistema, éste te absorve de cualquier manera y eres otro más, otro más que vive, se aprovecha, sobrevive un poco, tiene traumas, y muere, muere como todos. Muere pensando en su vida, muere estrellado en la autopista, muere por balazos de algún ladrón, muere feliz, muere triste. Qué importa. No importa, la verdad.

Caminando por el pasillo de la transferencia, mirando cómo se viste la gente, cómo actúa, cómo es, pues me di cuenta: de nada sirve tanta lucha para ser individual. No hay manera de salir de aquí. Probablemente en ese mismo momento alguien a mi lado veía a todos (incluyéndome) y pensaba exactamente lo mismo. Porque si algo he notado es lo predecible que somos los humanos. Así que me harté de esa lucha constante de no ser igual a la masa, porque a fin de cuentas, soy un pedacito de masa más (si me dan elegir elijo masa de galletas cruda *.*)

Todos están locos. Y soy parte de esa locura. Así que no importa. Es verdad que tengo diferencias, pero todos las tenemos, en algunos casos son más notables que en otros, pero la conclusión es la misma: igualitos.

Últimamente varias personas han señalado mi modo “PESIMISTA” de ver el mundo. Yo pienso “¿y de qué vale ser optimista?”. Vivimos en un mundo que va de mal en peor, día a día, acción tras acción. Me gusta ser pesimista, lo disfruto, me encanta. Me hace más crítica, más realista, más equilibrada. Pero esa gente, no cree que siendo pesimista se puede ser equilibrado. Es raro, raro.

Por cierto, aún me sigue molestando que me vean fijamente. Aún soy un cocodrilo rojo.

Y mis conclusiones de éstos días:

- Ser pesimista, taciturno, individualista y egoísta no es tan malo como hacen creer. Uno no es infeliz siendo de esa forma… ¿por qué siempre piensan que con esas características uno debe estar lleno de odio?. Yo lo que menos siento es odio. Yo siento amor por mí, por la naturaleza, por los animales, por la música, por la humanidad (aunque ésto último es como dice Susanita: “Amo a la humanidad, lo que me revienta es la gente”, juju)

- La desnudez me perturba. Me sabe a coco si es algo “normal”, “natural”, “primitivo”. Simplemente no lo siento así. No me gusta, no quiero aceptarla y no vivo en un mundo primitivo. Estoy llena de ropa, me gusta usar ropa, y por algo existe esa ropa (sin tomar en cuenta lo comercial del asunto ese). Es evolución, sí, sí, evolución: lo que tanto les cuesta entender.

- Hablando de evolución: ¿soy yo o alguien más considera que en vez de evolucionar para mejor, evolucionamos para convertirnos en soretes que caminan y hablan?.

- Me dijeron que soy buena persona. Yo solo dije que a veces hago más daño del que quiero. Pensaron que estaba loca, que mataba a gente y que destruía la vida de los demás vilmente. Nada de eso es verdad. Lo que pasa es que por mi tranquilidad, indiferencia y pacifismo suelo ser encantadora.. pero después aparecen esos monstruos llamados hostilidad, mal humor, y tan tan táaaaan: pesimismo extremo.

- Me di cuenta que solo amo a una persona. Así él salga con otras personas, así salga yo con otras personas, así yo haya dicho “basta”, así él haya dicho “está bien”: siempre lo amaré (de verdad). Aw, soy más dulce de lo que pensaba (sí, seguro). Pero no se lo diré, porque necesito madurar. Mejorar. Ser un sorete feliz *referencia a la espléndida evolución humana*

- ¿Por qué me siento más vieja de lo que soy? Es decir, veinte años no es tanto ¿o si?

Creo que la mayoría de las “conclusiones” son preguntas xD

Eso pues, éste es un post interactivo. Míralo así.

Yo no sé qué hago escribiendo, estoy aburrida. Mi vida tomó un desvío impulsivo, y me siento pesimista, felizmente pesimista.

[Sí, siendo pesimista se puede ser feliz.]

alien

Octubre 6, 2008

a ver, a ver, a ver.

Llegamos a una conclusión. Bueno, yo llegué a una conclusión. Ella no quería aceptarlo.

Todo lo verde es alien. Todo lo alien es verde, simpático y lindo.

“Alf es alien y no es verde” dijo..

Alf no es alien. Alf es solo es un cachito de panadería que se cree alien y come gatos. No es verde, es marrón: como los cachitos, no como los aliens. No es simpático, solo come gatos. No es verde. Punto. No es alien. Punto.

“¿E.T. tampoco es alien? Sí lo es, es lindo y tiene un dedo que se ilumina *.*”, dijo..

E.T. tampoco es alien. Es un peluche diseñado para parpadear a veces al cual se le implementó una luz de navidad en uno de sus dedos de peluche. Es decir, no es alien. Además, es morado / marrón / color*indefinido… así que sí, definitivamente, no es alien. Es solo una fantasía humana de cómo debe ser un alien. (Una visión falsa, como suele ocurrir)

Las algas, los globos verdes, la lechuga, mi anillo anular, el emoticón del messenger, los árboles, las lagartijas, los saltamontes y las sticky notes de color verde también son aliens: verdes, lind@s, simpátic@s.

Ella solo dijo “Tu teoría de los aliens es muy arbitraria”.

El restaurant de la esquina siempre está lleno de gente comiento cachitos con jugos de limón (a veces suelen ser de parchita, pero solo a veces). Los diálogos consisten en puntos pertenecientes en coordenadas conocidas socialmente: obviamente, no pertenecen a coordenadas polares, aunque a mi me agradan las coordenadas polares aunque nada tengan que ver con osos blancos hambrientos y tristes por el hielo derretido. Hoy lavé 24 tazas vacías y 52 botellas de licores varios, mientras el estómago estaba revuelto y los chocolates volaban en aviones caseros a mi alrededor. Eran chocolates apetitosos, de esos que aunque no son buenos te gustan, también habían chocolates que eran utilizados por las polillas como hogar, y habían arañas. Las arañas eran simpáticas, aunque si las veías fijo te escupían hilos de colores, entonces la ira se contagiaba y terminabas aspirándolas, sin querer, claro.

El centro del mecanismo mecánico del sistema rígido que puede no ser rígido si así lo eliges. Es excéntrico para poder observar con mejor precisión la trayectoria de la partícula que gira hacía la derecha, oh, un momento, la partícula no gira, solo se desplaza.. en su trayectoria, como ya fue dicho. La gestión de la mecánica es dificil de comprender, por eso hay que oler las hojas del cuaderno varias veces al día, para poder transmitir tus conocimientos el próximo lunes a la misma hora en el mismo aula en la misma silla que está fragmentada porque es de madera, y la madera puede ser débil a veces. Casi siempre es sin motivo, porque así me provocó,  no es tan dificil aprobar. La U estaba bien, pero preferí ignorarla y dejarla allí en la deriva por falta de coherencia. Las demencias sin motivos son casi siempre bajables, son palpables, cordiales, tocables, ofendidas. Muy ofendidas con sus caras de rabia.  Esperanza por alienígenas aterrizando, insultos felices que hacen reir, juegos demenciales para disfrutar la demencia de solo a veces. El perro ladra mientras la luz canta. Mi reloj baila porque es bailarín según el vampiro, un bailarín gay llamado Paquel, como Pacman. Alguna vez quise volar y hace diez años ví una pereza en el jardín de la casita que da clases a niños menores de cinco años, yo la quise un poco, pero desapareció por casos de veneno. El libro en la página 9 del hábito seis dice que las uvas (no secas) son organizadoras, las naranjas (mecánicas) son curiosas, los plátanos (fritos) tienen problemas con la empatía, los melones (batidos) son capaces de analizar ideas abstractas… es toda una diversidad de sociedad conmutativa.

estilo solitario

Septiembre 12, 2008

No me considero del todo esquizoide. Sin embargo, muchas de mis principales características lo son. Detesto clasificarme en un tipo de personalidad, considero que cada quien nace con ciertos rasgos y a medida que pasa el tiempo el cerebro se habitúa a los diferentes entornos que le rodean y terminan modificándose las caracterísitcas al medio.. cosas de sobrevivencia, supongo. A veces participo en el foro hispaesquizoide, pero hay momentos en que se torna patético, como si algunas de las personas que allí escriben AMARAN con pasión pertenecer a un ESTEREOTIPO esquizoide. Es absurdo. Yo por mi parte, estoy orgullosa de mí y agradezco NO ser 100% esquizoide: qué aburrido que toda tu vida, tus características, tus vivencias, tu modo de ser sea IDENTICO al de otras personas, admiro mis características y espero continuar mejorando. Bueno, eso de mejorar es un poco ambiguo..

Leí un artículo donde se mencionaba que las personas esquizoides son “así” por el trato de la madre cuando éstos individuos estaban en el vientre. Y pensé que hace algunos años me enteré que mis tíos médicos le recomendaron a mi mamá abortar debido al gran riesgo de estar embarazada a los 40 años. Ella no les hizo caso e igual nací. Pensé que lo mejor era preguntarle directamente qué sintió durante su embarazo: si estaba preocupada, si sufrió estrés, si tuvo depresiones… A todo me respondió no!… así que pensé que yo soy como soy por cosas de la vida, por vivencias del jardín de infantes (donde era sumamente asocial, por cierto), ya que ni eso de “falta de cariño por parte de la familia” sufrí.

Hoy, la respuesta me saludó. Eran las seis de la mañana, y mi madre discutió con mi padre. Cosas tontas, solo estrés matutino de parte de él. Nada feo, nada grave. Y ella ya estaba lloriqueando “no sé para qué vivo, todos me odian, soy una bruta, una tonta, no sirvo para nada, siempre me discriminan, me gritan”. Oyendo todo lo que decía me di cuenta que ese estado tan débil y victimizado, al que soy tan ajena, quizás era la respuesta a lo que soy. Es probable que toda su vida, esta mujer, haya sido víctima de sus propios disparates. Quizás estando embarazada tenía los mismos ataques histéricos que tanto aborrezco. Mi estado casi autista, mi poco interés a la gente, quizás sea todo culpa de ella, de sus estupideces. Quizás los científicos psicólogos no están tan mal de la cabeza. Bueno, tengo hambre, necesito comer y dejaré de analizarme. Al final, nada de ésto importa, ¿no?, igual vivo, igual me agrado, no voy a cambiar ni tengo interés en hacerlo.

Soy verde.

Yo tomaba Prozac para la ansiedad (Me dijo)

¿En serio?” (Le respondí, con mi tono de voz desinteresado)

Sí, nunca tomes Prozac, es lo peor, lo PEOR (haciendo énfasis)

¿Tan malo, eh?

Es como que.. dejas de sentir. Tienes una sonrisa en el rostro que no representa nada, no sientes felicidad, no sientes NADA; durante tres días tu rostro está tieso. Es horrible. Lo PEOR (énfasis de nuevo) es esa estúpida sonrisa.

Sí, entiendo (le respondí, mientras sonreía)

absurdo

Agosto 27, 2008

“Yo no se si Dios existe, pero si existe yo se que no le va a molestar mi duda” (M. Benedetti)

Eso de que existe alguien superior que comprende nuestros sentimientos, que piensa en todos, que nos creó a su imágen, que nos tiene un lugar reservado en quien sabe donde… pues no, eso no lo creo. Creo en mí, en el destino incierto, en la naturaleza. Pero.. ¿dios? no, creo que solo es un invento de los humanos para no sentirse solos. Mucho menos creo en un dios que nos explica las respuestas de la vida, porque considero que es imposible acercarnos siquiera a encontrarle un significado absoluto a las cosas que nos rodean y a nuestra propia existencia, ya que para mí no existe ningún sentido. Pero puedo comprender que hay personas que creen en un Dios personal, muy diferente al descrito por las religiones. Sin embargo, me gusta creer en el destino, supongo que es  contradictorio… eso de no encontrarle sentido a la vida y que me guste creer que ésta me conlleva a algo. Pero en realidad es que creo que nacimos para algo, pero ese algo no tiene la más mínima importancia.

Me gusta pensar que si conozco a alguien es porque tiene cosas interesantes para ofrecerme para el futuro.  Si voy a algún sitio a alguna hora exacta y veo algún evento específico, entonces pienso que el destino me condujo a ese lugar para aprender algo. Quizás es mi visión de la vida versión positiva (sí, a veces suelo ser positiva, a pesar de que el blog es pesimista), trato de ver todo como una buena experiencia de aprendizaje. Quizás es solo eso y a mi me da por llamarlo destino. No lo sé.  El destino es incierto, creo que cada quien lo forja a su manera, y lo ve como quiere. Yo lo veo así, sin importancia pero entretenido. Sin importancia pero para aprender. O eso lo hace importante?.. en fin, supongo que uno tiene que pasar por todas estas etapas de preguntas, contradicciones y respuestas que no responden para formarse en un humano con ideales y así divertirse un poco.

“si tiene que pasar pasará”

Me gusta creer, pero al final no creo.

Me gusta vivir, pero al final no tiene sentido.

Me gusta dormir, pero al final despierto.

¿estrés?

Agosto 26, 2008

“Nada me estresa”, fue mi respuesta. No lo pensé demasiado. Al final, suelo ser mucho más relajada que las personas que me rodean. Tengo mi carácter, no lo niego, tengo mi humor y mis amarguras, pero mi estrés es casi nulo en situaciones alarmantes, de hecho el único momento en que siento estrés es cuando presento exámenes para los cuales no he estudiado nada: me estresa de sobremanera sentir que estoy perdiendo mi tiempo, me estresa no saber lo que hago y para qué lo hago. De resto… “nada me estresa”. ¿Será cierto?, ¿nada me estresa?… Definición: Situación que provoca tensión. ¿No tengo tensión?. La indiferencia suele absorverme, ¿cuántas veces mi jefa no se ha obstinado del trabajo y yo respondo con un simple “qué importa? hay cosas peores” con una leve y sincera sonrisa?, ¿la ansiedad me provoca estrés?, ¿mi constante insomnio es una prueba tangible de lo estresada que estoy? No lo creo, si es así que me lo digan por favor.

Entonces, en el almuerzo, mientras separaba de mi arroz y ensalada el pedazo de animal muerto que me sirvieron, la señora que lleva la contabilidad de la empresa me preguntó “¿te desestresaste con la semana de vacaciones?”, sin pensarlo le respondí: “yo no estaba estresada, así que no sé” subí un poco los hombros (ese típico gesto de indiferencia)… ella se rió, dijo “me has hecho reir”… era una risa sincera, no sarcástica, entonces agregó “así es como uno tiene que vivir, desestresado para poder tener unas vacaciones que más que un plan de despreocupación sea un plan de disfrute”. Estuve de acuerdo, pero no respondí nada, la carne del animal muerto en mi plato me daba asco. Mucho tiempo después dije “nada me estresa”. Quizás no me oyó. No me extrañaría, mi voz siempre pasa desapercibida, es un susurro, un susurro despreocupado y desestresado, diría ella.

¿En verdad así se debería vivir? ¿Cómo yo vivo?

¿Qué hay de mis insomnios?

¿Qué hay de mis vacíos?

¿Qué hay de mi indiferencia?

¿Qué hay de mi hipersensibilidad?

¿Qué hay de mis constantes silencios?

¿Qué hay de mi carácter explosivo?

¿Qué hay de mi intolerancia?

Despreocupación. ¿Así se debe vivir?

Indiferencia. ¿Así se debe vivir?

Frialdad, discapacidad emocional, miedos subconcientes, vida solitaria. ¿Así se debe vivir?

especie humana

Agosto 22, 2008

Hay momentos en que me detengo en la calle y observo a los demás, y me siento confundida, molesta.. me parecen exagerados, falsos, egoístas. No sé si mi sentimiento llega a un extremo de morbo por ver al otro buscarse su propio daño, pero sí suelo sentir repulsión. En mi mente siempre surgen fantasías que implica la muerte de todos los que disfrutan haciendo daño, o que nos volvamos infertiles y nos extingamos.. no sé. Sin embargo, con los animales es totalmente lo contrario. Puedo estar caminando por la calle y entre un perro callejero y un humano callejero siento lástima es por el perro. Siento que los animales son las victimas más directas e inocentes de todos nuestros defectos y maldades… y eso no es bueno. En cambio los humanos se buscan su propia vida miserable llena de morbo y sadismo. Aunque repito, no estoy de acuerdo en implicarle daño intencional a otro, ni nada por el estilo.

Cada día pienso en un mundo utópico donde nadie actúe según manuales y etiquetas, donde uno pueda ser uno sin que a nadie más le importe. A mi me cuesta comprender todo eso también, muchas veces me encuentro sumergida en esos mundos de comportamientos “normales” y me siento como un extraterrestre que fue abandonado en éste planeta. Desde la vestimenta hasta las conversaciones aburren. Yo no tengo ningún problema en integrarme ante éstas cosas, lo único es que NO QUIERO hacerlo: no doy casi opiniones, no hablo de mí, no hablo de mi vida, me limito a oirlos mientras hablan, a veces sonrío… creo que solo soy amable, y a pesar de eso siempre me llaman antipática y super callada. Cosa que no me importa. Muchísimas son las veces en que me detengo en la calle, en cualquier lado, y me quedo viendo a las personas, me siento ajena, no pertenezco, quiero ser invisible, que no me miren, que no me hablen. No entiendo como hay gente que no le preocupa nada más allá de seguir sus estúpidos manuales sociales, no entiendo como nadie se plantea ser diferente o por lo menos analizar por qué son cómo son y por qué hacen lo que hacen. A mi me fastidian en extremo los extrovertidos, los que llaman la atención, que tratan de entenderte calificándote con ofensas y haciendo bromas pesadas (bastante fuera de lugar). No soporto a los que piensan que eres sólo tímido, solo un tonto. Lo que no saben es que detrás de esa persona callada, introvertida, inexpresiva muchas veces, hay alguien asqueada por su conducta, que es diferente a eso, que es inconformista, que tiene una óptima y clara inteligencia, que puede llegar a ser feliz sin necesidad de depender de otros, que puede superar todas aquellas debilidades del mundo humano (debilidades que generalmente son consideradas como fortalezas en ésta sociedad tan patética).

superioridad

Agosto 3, 2008

Me gusta estar conmigo misma, me siento cómoda con lo que soy y con mi modo de actuar. Mientras mis amistades del colegio hacen amigos nuevos cada día en sus universidad, yo no lo necesito, puedo estar sola, completamente sola, y no tener la necesidad de socializar. Nunca he pensado que sea simple tímidez. Los introvertidos siempre tienden a clasificarlos como inseguros, tímidos, miedosos. Pero para mí siempre ha sido todo lo contrario. Cuando alguien me juzga por mi tranquilidad e indiferencia solo digo “me gusta ser así”, siendo muy probable que ellos se odien y me envidien por estar tan cómoda en mi piel.

transparente

Agosto 1, 2008

Vivimos en un mundo netamente violento, y parecemos estar acostumbrados. Ya no pensamos en las razones, ni pensamos en los cambios, porque a fin de cuentas, ¿de qué sirve proponer un cambio?, ésta violencia -nuestra violencia- ya está en su completo desarrollo, ya es una consecuencia, no señala ningún futuro incierto más que aquel futuro lleno de destrucción, sin ninguna garantía de mejora.

Día a día morimos sin lógica, nos insultamos, nos engañamos, nos matamos, nos ahogamos, nos maltratamos, ¿para qué?, ¿en verdad es culpa del dinero? ¿en verdad es culpa de los políticos? ¿es culpa de quién? ¿tuya? ¿mía? ¿de todos?… solo culpamos a los otros, solo ignoramos y enterramos lo que no queremos ver. Simulamos que nuestro presente (donde ya no queda casi ninguna garantía de felicidad) está perfecto, “¿pobreza? ¿esclavitud? ¿armas? ¿hoy en día? ¿en serio? ¿maltrato? ¿eso existe? wow”.

Vivimos en una sociedad consumista, llena de rencores, de pretextos, de excusas y sobretodo llena de violencia.. vivimos en éste mundo disparatado lleno de errores y defectos, donde todos son insensibles y si te he visto no me acuerdo. Un mundo donde ignorar lo malo se vuelve un hábito y donde lo único que realmente termina tentiendo importancia es que la violencia externa no te toque, pero claro, tú puedes ser violento cuando te da la gana, porque total… ¿qué importan los demás?.

Salir de nuestras casas hoy en día es toda una travesía. Ya dejó de ser paranoia, ya es un modo de vida, un odio inmediato, externo, ese odio que nos consume sin darnos cuenta. Nos destruimos, y a nadie le importa. Los más insensibles nadan en sus piscinas de dinero, porque es así, vivimos en un mundo de clichés y gestos patéticos, donde nos dividimos entre clases, donde cada día desarrollamos más y más todos los insultos, todos los odios, la violencia física, las injusticias, el abuso de poder, y donde arrastramos con cadenas pesadas todos aquellos defectos que la humanidad nos ha proporcionado a través de todos estos siglos, donde supuestamente hay una “evolución” sobresaliente respecto a otras especies. No sé si el egoísmo es algo natural en nosotros, pero eso parece.

¿Qué hago yo aquí? No quiero estar aquí.