Mundo pequeñito
Octubre 31, 2009
Como seres humanos estamos esclavizados a las malas costumbres. Mmmm… ¿malas costumbres?, bueno, malos hábitos, malos disfraces, malas hipocresías (si es que alguna hipocresía es buena). Estamos condicionados a ser mierda. Quizá suena un poco rudo, pero es así. Nos cuesta ver más allá de nuestros límites, y en realidad son muy pocos (¡poquitísimos! en diminutivo) los que desean de verdad hacer un cambio en el planeta, y dejan de ver a través de sus ojos para ver a través de las nubes (¿sonó muy psicodélico? bueh..). Hace algún tiempo discutía con un profesor muy inteligente de mi facultad sobre las razones de vivir (parece que de alguna forma u otra termino teniendo esa clase de conversaciones a menudo), no, ya va, primero estábamos hablando de tarer hijos al planeta, le dije que era completamente absurdo hacer eso, que era un daño irreversible, porque no sólo traías un humano más a esta sociedad que te esclaviza sin darte cuenta, sino que había todo un trasfondo al respecto (no quiero extenderme en ese tema, luego escribiré algo sobre esa visión mía). Bueno! el punto es que cuando él se dió cuenta de mi constante queja hacia el rumbo del mundo, me dijo “tu problema es que quieres llevar el peso del mundo y de la sociedad sobre tus hombros, y no puedes”. Ese comentario me dislocó uno de mis tornillos y me pareció acertado, pero no entendí por qué hacía él cierta connotación negativa. Entonces agregó “mi mundo es chiquito: me ocupo de mi hijo, de mis clases, de mi hermana”. Me pareció ridículo obviamente. Ahora entiendo el por qué. Él no veía más allá de sí mismo, a pesar de ser un tipo culto e inteligente. Y entonces pienso: como él hay millones de seres humanos en este planeta. Es decir: hay MILLONES de personas que tienen mundos chiquitos, MILLONES de personas que no ven más allá de sus ojos, MILLONES de personas que son simples conformistas (y eso que solo me estoy refiriendo a los cultos e inteligentes). ¿No es horrible?, a nadie le importa nada, todos tienen rutinas, todos necesitan dinero y adicciones mundanas. Somos disfraces andantes, con maquillaje, con trajes, con zapatos, con dinero, con todo menos sentido común. ¿Para qué ver alrededor?.
Mi cotidianidad es absurda.
Octubre 23, 2009
Muchas veces me siento totalmente desconectada de todo y todos, sin embargo, tengo inteligencia, la cual me ayuda a sobrevivir sin demasiados desastres. No tengo habilidades sociales, de eso estoy clara, puedo ser cortés y amable, pero la simpatía en mí es nula, tanto como los abrazos espontáneos. Sentir ternura para mí se traduce como sentir compasión por los animales no-humanos, como muestra de solidaridad por haberles destrozado su hábitat por cosas tan superflúas como automóviles y autopistas. Sí, caigo en contradicciones, pero ¿quién no?. Mis capacidades aún no las tengo claras, es decir, me gustan las matemáticas y analizar a las personas. Estudio ingeniería por una mala elección y añoro la psicología por lo mismo. Yo no me doy cuenta, pero mi rostro puede llegar a ser completamente inexpresivo, quizás porque eso de la falsedad y simular emociones que no siento jamás ha sido parte de mí. Soy alérgica a la hipocresía, como dice Benedetti. Pero, hoy en día, ¿no somos todos hipócritas?. La verdad, me gustaría saber escribir bien o tener metas definidas, pero nací así, como un ave que quiere volar y no puede. Algo me frena. Quiero huir de todo pero yo misma me aferro. ¿Será que secretamente le temo al abismo? ¿le temo a la libertad que quiero?. La explicación más simple que he leído me la dió Kafka: mi centro de gravedad está en una posición que no le corresponde. Toda mi vida me he sentido diferente, aunque superficialmente no parece así. Es decir, voy a conciertos, a veces salgo a comer con mis amigas manteniendo conversaciones absurdas sobre sexo y música, paseo los domingos con mi familia, me gusta enamorarme, soy graciosa, torpe, inteligente y puedo molestarme con mi soledad a veces. Pero, ¿hay algo más?, ¿qué me hace sentir tan diferente? ¿será mi centro de gravedad?. Alguna vez alguien me hablaba de lo feo de la vida (honestamente, mi visión es contraria), y de alguna forma la conversación se tornó en razones por las cuales vivir, me di cuenta que mis razones son tan simples que la gente no las comprende: quiero vivir para lograr ser ecuanime, quiero vivir porque mi instinto me obliga a ello (o mi alma). A veces durante las tardes me siento en el balcón a observar los árboles verdes, ese lindo color, y suelo recordar cómo me sentía cuándo pequeña, tan sola y atrapada, tan ajena y rara. ¿Qué ha cambiado?, no lo sé. Siempre recuerdo a una niña delgada, pálida, rubia, echada en el suelo junto a una perra, llorando y lamentándose por no entender de qué trataba la vida.
liberadora o atrofiante
Octubre 18, 2009
En mi hay dos partes: la que ama la soledad y la que odia la soledad.
¿Por qué amar la soledad?
La soledad se convierte en una entidad invisible que te acompaña y que te comprende. Me da tranquilidad y paz. Me mantiene en equilibrio, me ayuda a meditar, soy yo misma en todo momento. No tengo que soportar voces ajenas que no quiero oír. No tengo que hacer planes tangenciales para librarme de alguien con quien no quiero estar. Puedo ser libre. Aprender y crecer.
¿Por qué odiar la soledad?
Soy humana.
Lo frágil y lo hermoso.
Octubre 17, 2009
Es cierto eso que dicen: hay cosas que te cambian la vida. A mi me cambió la vida descubrir the beatles a los 9 años, me cambió la vida leer a Benedetti a los 12 años, me cambió la vida vida aquel libro de filosofía resumida que compré a los 13, me cambió la vida tener tantas mascotas, me cambió la vida mis viajes a mexico y uruguay a los 9 años, me cambió la vida el mundo al revés de galeano… Y bueno, ¿para qué enumerar?. En marzo hice una lectura de mi carta astral, por más seria y racional que quiero ser, pues no, en mí queda todo todo eso de creer gusta creer cosas fantásticas y absurdas… yo misma sé que es un poco ilógica la astrología y que tiene tiene muchas contradicciones, pero me gusta creer, porque me gusta esa sensación de que las cosas ocurren por algo y que detrás de lo malo se esconde lo bueno, y .. bueno, no sé, algo así. Esa carta astral también me cambió la vida. Este año he estado llena de tropiezos y casualidades. La verdad, todo lo anterior no tiene nada que ver con lo que quería escribir… pero bueno…
Hace dos semanas un señor que trabaja conmigo se acercó y en su mano tenía un pichón, y agregó “estaba en la calle, la gata se lo puede comer”. Conociendo a la gata como la conozco seguramente iba a acosarlo por cuatro horas, y luego dejarlo moribundo y adolorido (porque porque ella no come lo que mata, no más desde que le damos comida comida cuantas veces al dia quiera). Lo adopte sin dudar, porque si tengo un instinto maternal solo lo reflejo con mi paciencia hacia los animales y sus fragilidades. Lo mantuve en mi casa dos semanas. Cuando Cuando llego no tenia tenia plumas, ni cola, era fragil, delicado, amargado, serio, nervioso (y tambien muy manso). Se acostumbro a mi tanto como me acostumbre a el. Cuando me veia me pedia comida inmediatamente y todas las mananas me despertaba a las seis con sus gritos. Aprendi a controlar su buche y aprendi lo importante que es la vida ajena cuando cuando esta en mis manos. Muchas personas me dijeron que no sobreviviria. No me resigne a esas declaraciones absurdas y me dedique al ave, la alimentaba cuando era necesario, la soltaba en mi cuarto, y ella ella volaba, volaba alrededor de mi cabeza despeinada, volaba y me hacia hacia sonreir. Hasta humor tenia, cuando yo hacia algun ruido raro a proposito ella inmediatamente se acercaba a mi cara con una mueca hilarante, una mirada de medio lado y una pregunta que nunca supe descifrar. En las noches volaba en su jaula y miraba en la direccion en que yo estuviese, entonces yo la sacaba, ella volaba y luego se acostaba en mis manos y alli se dormia, siempre tan ingenua y fragil.
Como no me gusta tener animales encerrados, la solte en un parque, y desde ese dia aprecio a las aves, las diferencio, las escucho de una manera diferente. Eso cambio mi percepcion, algo tan simple como cuidar un pichon me hizo entender que ellos tambien son pequenos y sufren en el mundo, sufren de incomprension y de invasion humana, asi que quiza no somos tan diferentes. Ese pichon y yo nos entendiamos. Pero es buena la libertad individual, por eso lo deje ir sin resistencia alguna.
A veces extrano a mi pichoncito.
Me pregunto que rama estara picando.
Misterios que no entiendo
Octubre 12, 2009
No siento ningún tipo de atracción por entrar en baños públicos, menos si son universitarios, pero lamentablemente a veces necesito entrar, generalmente es para cambiarme la franela o airarme un poco. Entonces, entro, como por obligación, apurada y sin ver a los ojos a ninguna de las mujeres que allí se encuentran. Generalmente están cuatro o cinco mujeres juntas frente al espejo, maquillándose, arreglándose el cabello, reventandose el acné, sacándose las cejas… lo que sea. A mi se me hace dificil comprender esos actos, cuando tengo la desdicha de haber olvidado los audífonos en la casa, pues tengo que oir las conversaciones y es ahí cuando esas reuniones femeninas se me hacen más incompresibles. No pronfundizaré mucho en esas conversaciones, son iguales a casi todas las conversaciones banales, solo que estas incluyen las palabras “período”, “síndromes premenstruales”, “novio”, etc. Y yo me quedo dentro de mi respectivo cubículo, preguntándome ¿qué rayos es ésto?. A veces me siento como un hombre encerrado por error en un baño femenino, pero no soy hombre, soy muy mujer, demasiado, pero no voy al baño en grupo, ni desarrollo mi vida social allí dentro. Baños universitarios… lo más raro es que siempre huelen feo.
La liberación animal: ¿una utopía?
Octubre 4, 2009
¿Por qué el hombre se siente superior a los otros animales?. Muchos responden que se debe a la super inteligencia que tenemos… la misma inteligencia que ha impuesto la destrucción masiva del planeta, otros dicen que nosotros tenemos alma mientras que el resto de los animales no, claro, vamos al cielo, somos bonitos, hablamos sin parar, dominamos el planeta a nuestro antojo, destruímos lo que nos da la gana, horrorizamos a las demás especies, maltratamos, esclavizamos y matamos. Matamos por costumbre y como asunto cotidiano sin recibir ningún tipo de castigo, ¿por qué? porque somos superiores, según dicen las leyes de los gobiernos y todo lo demás. ¿Es natural matar? ¿es natural destruir? ¿es natural ser egocéntricos? ¿es natural el especismo?. Mi perro no es especista, tampoco racista ni clasista ni otros tantos “ista” que existen, ¿eso lo hace superior o inferior?, parecen cualidades que buscamos desesperadamente como humanos, y que naturalmente no parecemos tener. Entonces, ¿matar y dominar son valores humanos que nos glorifican con el título de superiores? El día en que nos demos cuenta que ser humano no significa ser el manda más del planeta… ese día las cosas empezarán a cambiar.