La no-dualidad
Septiembre 27, 2009
Yo estudie en un colegio catolico. Yo no creia en dios como me lo mostraban, tampoco en la iglesia, ni en la religion como doctrina obligatoria. Toda esa idea de creer porque te dijeron que creyeras me parecia patetica y realmente no podia caer en eso, por mis principios. Y cuando digo principios me refiero a mis verdaderos principios de pensamientos independientes, y tambien a mis principios fundamentales de esta existencia no-verdadera. Todos los anios el colegio mandaba a la clase a una convivencia. A mi me agradaban las convivencias, porque podia vestir ropa de calle (y no ese uniforme tan fastidioso de falda, medias largas y chemise), porque me gustaban los emparedados de milanesas que mi mama me preparaba, porque podia ir a lugares realmente hermosos llenos de naturaleza, arboles y animales, y porque me hacian sentir mejor. Creo que cuando estaba creciendo me esforzaba tremendamente por creer en dios, lo buscaba y lo esperaba pero nunca lo encontre, era solo una ilusion, un crucifijo pegado en el salon de clases, pero yo no lo veia dentro de mi, yo no veia esa luz que las monjas describian tan perfectamente. Mi busqueda duro hasta los 14 anios, cuando me di cuenta que dios no era tan importante como otras cosas, como conocerse a si mismo, como ser feliz, en las religiones oficiales yo solo veia hipocresia y lo repudiaba, sin darme cuenta lo repudiaba. En una de las convivencias, cuando tenia 14 anios de edad, le hice saber a mi mejor amigo que ya no creia en dios, y la razon era muy simple, le explique: imaginate que naciera hoy, en una selva, sin todo este protocolo de iglesias y dinero, crees que si un catolico se me acerca yo le creeria algo? probablemente dios para mi seria la naturaleza y nada de esto que predican ahora. Mi pensamiento se mantiene asi desde aquel dia. Dios esta dentro de nosotros, o en lo que quieras creer. Yo soy agnostica, o algo asi. No creo que la existencia de dios sea algo predominante en nuestra vida humana, creo que es totalmente indiferente creer o no, ya que practicamente todos podemos sufrir las mismas desgracias y esa idea de un dios vengativo realmente me da igual. Me gustaria despertar. Tanto me encerraron en ese mundo de religiones, y tanto repudio le llegue a tener, que se me hace complicado creer. La verdad no lo quiero hacer. Hoy solo me gustaria despertar y desprenderme de estas cadenas que la sociedad me ha impuesto. Quiero ver la vida con otros ojos. Quiero ser libre. Asi de simple. Me gusta meditar y observar ajena a todos. Pero a veces se me complica mucho desprenderme de mi apatia y de mi sarcasmo. Porque una cosa es la no-dualidad y otra muy distinta es ser apatico. Me gustaria despertar y dejar la arrogancia a un lado, no sentirme diferente como ahora, no creerme un poco superior por tener mas moral o por estar mas consciente de mi crecimiento personal. Me gustaria ser libre, ser libre de los conceptos preestablecidos y de estos pensamientos superiores que no disfruto, me gustaria ser libre, muy libre.
Cursi
Septiembre 25, 2009
Yo tenía 2 años cuando me hospitalizaron por primera vez. Neumonía, dijeron. Nunca me pareció grave. Ese es uno de los primeros recuerdos que tengo de mi vida. Me pusieron en mi muñeca izquierda una tablita con tela floreada (verde, naranja y rosado son los colores que recuerdo) llena de tubitos e inyectadoras, en los tubitos veía mi sangre y yo estaba tranquila, hasta me divertía. La primera noche la pasé en el hospital junto con mi madre y mi padre. Recuerdo a mi madre durmiendo en el sofá de la habitación, con una manta. Mi padre estaba a mi lado, me veía fijamente y yo le preguntaba para qué servían las mascarillas de oxígeno y él me hacía reír con sus ocurrencias, trataba de enseñarme cómo usar esa mascarilla y yo nunca entendí, pero aún así reía, con mi neumonía y todo. Al día siguiente llegamos al apartamento y fui corriendo donde mi hermana, le mostré entusiasmada mis agujas y tubos de sangre, pero en un desliz (mío o de ella, no recuerdo) uno de los tubos se salió, así que mi padre y yo nos montamos en el auto verde y fuimos directo al hospital. La enfermera me hacía preguntas mientras acomodaba las agujas y sonreía. Yo solo miraba a mi padre. Luego nos fuimos.
Así se resume el recuerdo más antiguo que tengo. No sé para qué lo cuento.
Es un recuerdo que nunca ha estado borroso.
No sé por qué viene seguido a mi mente.
¿Tendrá un significado psicológico?
Qué se yo.
Siddharta
Septiembre 20, 2009
Estoy cansada. Estoy cansasa de la gente y su negatividad, de las quejas sin acciones, de los segundos malsanos y monótonos. De las banalidades y los prejuicios, y ¿cómo no estar cansada?, yo no elegí estar rodeada de todo esto (por lo menos no hasta donde estoy consciente). ¿Por qué tiene que haber una razón para todo? ¿por qué tenemos que etiquetarnos y etiquetar lo que nos rodea?. ¿Por qué hablar de dios con alguien significa que ese alguien te quiere obligar a creer en lo suyo?
Me gusta el mundo, me gusta sentir el viento entre mis dedos, y caminar por los bordes de los caminos, me gusta observar a las aves y a los animales en su estado más natural, pero ¿por qué tengo que ser rara por eso?. Me gusta apreciar el silencio y no pararle demasiado a las relaciones humanas, me gusta conservar amistades con los años sin tener que ser hipócrita. Me gusta decir lo que pienso, o no decirlo. Me gusta ser honesta conmigo, ser pacífica, y mantener una tranquilidad casi ecuánime. Entonces, ¿por qué me siento taajena del mundo y de sus habitantes?, ¿qué soy?, ¿por qué estoy aquí?.
100 años no son nada
Septiembre 14, 2009
Dentro de 100 años absolutamente todos los que estamos respirando ahora vamos a estar muertos.
Inevitable verdad.
Bueno, quizá haya alguien que está naciendo hoy y vivirá 100 años o un poquito más. Pero en general, el 99,9% de los que respiramos hoy estaremos muertos, descompuestos, enterrados, o volando por algún lado. Así que, ¿cuál es el punto?. ¿Cuál es el punto de la vida terrenal?, ¿Cuál es el punto de la guerra americana?, ¿cuál es el punto de tanta matanza, odio, intolerancia? Son solo 100 años. Pasan volando y ni tanto. ¿Por qué ser tan infelices? ¿Por qué guardar rencor y promesas? ¿Por qué ofenderse, amargarse y odiarse? ¿Por qué defender una imagen corporal que es inmune a los años? ¿para qué la cirugía plástica? ¿para qué los senos más grandes? ¿para qué ser millonario? ¿para qué hablar de más? ¿para qué juzgar?, prácticamente ya estamos todos muertos.
¿Cuál es el punto? ¿Cuál es el punto de luchar para fracasar? ¿Para qué torturar? ¿Para que ser cruel? ¿Para qué matar? ¿Será un proceso de autoaniquilación? ¿Será un suicidio masivo? No entiendo este mundo, y cuanto más me adentro, cuánto más leo, cuánto más observo me siento fuera de lugar. Este mundo es feo, grotesco, lleno de sentimientos negativos e injusticias colectivas. ¿Es el karma? ¿Es dios vengandose? ¿cómo saberlo?
Si todos nos dieramos cuenta de que somos mortales físicamente y que matar por placer es inútil, quizá no hubiesen guerras, ni hambre, ni enfermedades, ni odio, ni venganza, ni desequilibrio, ni nada. Quizá todos fuesemos felices y viviesemos en tranquilidad absoluta, meditando, luchando por alegrías y no por dinero, viviendo por felicidad y no por dinero, muriendo por morir y no por dinero.