El mundo al reves

Julio 18, 2009

Camino y me siento rara. Ahora, pensando, me doy cuenta de que los pies estan al reves y los colores estan mas brillantes, ya nadie habla de nada, y los gatos sonrien. Lo absurdo esta en mi camino, asi que no hay regreso, este es el mundo que queria, el mundo sin desperar. La bajada ahora es subida, y realmente esta el mundo al reves. Mis ojos estrellados ahora se divierten, y reviso con mis dos manos delgadas y dociles, donde esta mi cabeza, y la encuentro, esta en mis pies y viceversa, pero no me preocupo, porque por primera vez en mucho tiempo, siento que mi centro de gravedad, ese del que kafka tanto entendia, esta por fin en su sitio.

hora cero

Julio 8, 2009

Las ciudades tienen sus laberintos y sus virtudes. Obviamente, para una persona que no disfruta del movimiento constante y la vida alterada, la ciudad se convierte solo en un rincon obligatorio de la existencia.  Un rincon con desganas, incertidumbre, incomodidad y esquinas, claramente.En toda ciudad hay pobres, hay inseguridad, hay descomposicion social, malos habitos, miedos y desastres. A ciudades sobrepobladas, me refiero. Hay calles intransitables, motos que atropellan y roban, autobuses que te insultan, autos que te empujan, semaforos que son ignorados, modales (pa que existen?), clasismo, racismo, obligaciones, calor y bueno, si, todo se resume a anarquia y desastre.

No es dificil encontrarme en una escena donde camino por un boulevard a las cinco de la tarde (cuando la mayoria sale del trabajo) y sentirme invisible, o como una persona que camina muy lento, mientras todos van de prisa, empujandome sin darse cuenta, mirandome de reojo para ver si tengo algo de valor, tropezandome. Siempre he pensado que cada ciudad asi de sobrepoblada y fea, debe tener algunos habitantes que se sienten abrumados y no quieren ser absorbidos por ella. Huyen,  aunque la huida ocurra en camara lenta. Algunos de esos habitantes recorren los boulevares en camara lenta, con la mirada perdida, oyendo algun disco bien relax, tratando de ignorar los empujones, las malas caras, los atracos y el conformismo.  A mi me gusta esa clase de habitantes. Tambien me gustan los habitantes que se cansan, y se van de esas ciudades intransitables, solo para ser felices.