Breve Espacio

Febrero 27, 2009

Me quedo mirando fijamente el marcador sobre el escritorio. No se mueve. La telquinesis no es mi talento, lo sé, y sin embargo lo sigo intentando. Mi mente se concentra en el marcador azul, en toda su figura y naturaleza artificial. Pero me doy cuenta que algo falla, por dos razones: 1. el marcador no se mueve y 2. se supone que la mente debe estar en blanco, y está verde. Me concentro en el marcador, pero no en él como moléculas separables que puedo controlar, sino como un simple marcador de pizarra azul, con etiqueta gris. Nnuevamente, sin razón alguna, me siento decepcionada.  Mi mente es superficial, no tengo superpoderes, no tengo concentración, está volando por todas partes al mismo tiempo. Pero no, la decepción se convierte en orgullo, porque me doy cuenta que casi nadie puede tener la mente programa de una forma antiparabólica y esparcida. Soy un universo, o varios.

puentes

Febrero 25, 2009

En mi mente resuena esa grandiosa e impactante frase “esta clase de certeza se tiene solo una vez en la vida”. Y yo pienso, ¿acaso yo tuve esa certeza alguna vez?. Pienso que no, porque de haberla tenido no estaría haciendome esa pregunta. Yo quiero tener la certeza, palparla, sentirla, convencida de que es la única certeza que tendré en mi vida. Solo espero ese momento, con ansiedad y esperanza, esperando que todo esto se convierta en un mejor futuro.

hello monster

Febrero 18, 2009

 Sangre Verde

 

MONSTRUOS 
 

Monstruos que ríen, gimen y lloran,

avergonzados por sus prejuicios,

entristecidos por su destino,

sienten impotencia.

 

Monstruos que sangran, sudan y roban,

miran de reojo cuando rasgan la cama,

sufren sus insomnios, viven sus sueños,

también sus pesadillas.

 

Monstruos que invaden todo lo que somos,

ahogándose con sus propios venenos,

aniquilándose con sus propias garras,

con sus propios gestos.

 

Monstruos desastrosos como yo,

asesinando sus propias voces.

Monstruos frágiles como tú,

manejando verdades a su antojo.

 

Monstruos que se disipan entre la niebla,

temblando a media noche por sus miedos.

Monstruos escondidos tras los arbustos,

como los deseos más inmorales.

 

V.

estoy despeinada

Febrero 16, 2009

Anoche soñé con mi persona favorita. Era él. Aunque físicamente fuese un político manos blancas, era él, estoy segura, porque así lo sentía. A pesar de que se llamaba como ese político, sé que era él.  ¿A veces no has soñado algo así?, que internamente es algo, aunque físicamente y lógicamente no lo sea. Yo sí, siempre me ocurre, sueño mucho con metamorfosis, desapariciones, sombras, personas a mi alrededor que no son internamente ellas, sino imitaciones. Pero anoche, era mi persona favorita.  Ese al que le gustan los animales tanto como a mi, que puede estar callado y no sentirse incómodo, que le gusta entablar conversaciones surrealistas.  Yo sonreía mucho en el sueño, él también, aunque físicamente no era él. Conversabamos cosas absurdas, y nos quedábamos mirando fijamente al ave con cresta. Yo estaba sobre sus hombros, él solo me detallaba con sus manos. Éramos felices, no hablabamos, todo era gestos.  El sueño es tan indescriptible que todo lo que he puesto aquí suena ridiculo, pero no lo era. Era uno de esos sueños perfectos, de los que simplemente no despiertas. De hecho, me tenía que despertar a las 5:30 am y de tanto soñar me desperté a las 8:30.

Pepinillo Hilarante

Febrero 8, 2009

Sobre amores imposibles

Nunca pensé que ocurriría, pero siento una agradable y temible admiración por un periodista, de medios independientes, venezolano. Desde que vi sus videos a media noche hace poco menos de un mes, me parece sumamente encantador. Al punto que leo su blog con admiración, sintonizo el programa donde presentan sus videos solo para reirme a carcajadas (aunque no son tan carcajadas, solo risas autenticas) por la muestra de la triste realidad política oposicionista de mi país. Hace una semana, lo vi haciendo entrevistas cuando me dirigía a mi casa, y sentí un leve impulso de acercarme y solo decirle lo mucho que me agradaba su trabajo, pero no, nunca seré esa persona que sigue sus impulsos.