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Noviembre 24, 2009
Finalmente, me adentre a ese submundo de emociones insanas y adictivas. Me rodeo un remolino que despedazaba mi piel con cada giro y mi sangre empezo a espesarse, haciendome sentir mas pesada y mas inhumana. Todo desbordaba de mi, las orejas estaban frias, las manos fragiles, los besos perdidos. La noche me atrapo caminando de aqui para alla, el insomnio era mi acompanante y hasta tarde no me di cuenta que estaba desapareciendo lentamente, inevitablemente. Vi demonios a mi lado que nunca habia vislumbrado, vi paisajes, memorias, destinos que nunca podria conocer. Estaba inmovil, en el submundo, escondiendome de quien sabe que, quiza me escondia de ese miedo circular. Huia sin darme cuenta de todo esto, de los ojos vidriosos, de la piel seca, de las unas abandonadas.
Cualquier cosa
Noviembre 22, 2009
Una persona que repudia la hipocresia y se jacta de eso, y aun asi convive plenamente en la sociedad, alimentandose de sus defectos y virtudes, hundiendose en el pecado de existir y destruir, criticando lo que le rodea y lo que aprovecha, entonces… esa persona, esa misma persona que repudia, no es tambien hipocrita?
(No me gusta escribir aqui, le falta la buena ortografia a ese teclado gringo)
Hipocresia. Vive en todos.
Una estepa cualquiera
Noviembre 9, 2009
Porque yo me divido en dos. A veces me cuesta ver la diferencia, y eso me genera conflictos extraños dificiles de explicar. Me divido entre lo bueno y lo malo, sin caer en la repugnancia humana que es tan común. Estoy llena de simpatía y antipatía. Desprecio a la gente como sociedad anónima desastrosa y patética, pero no puedo vivir sin ella, y cuando algo malo, realmente malo, pasa, pues defiendo a esos anónimos, porque equivocadamente suelo pensar que a la gente que le pasa cosas malas son los anónimos que están contra la sociedad misma. Sí, equivocadamente pienso eso. Entonces, me doy cuenta de mi error y pienso, pero nada sale, es otra contradicción más, y otro lugar en mí donde siento que me divido en dos personas totalmente distintas. Una persona misántropa superficialmente, con hipocresías ocultas, con felicidades disimuladas, y entonces es cuando me pierdo, me pierdo a mi misma y a todo, y vienen esos ataques maliciosos de ansiedad y nostalgia de algún futuro que no vendrá. La vista se me nubla y el estómago me habla, así no más, ¿cómo es posible tanta mierda y encima de eso contradecirse?, me da vergüenza y solo quiero huir de este cuerpo que es mío pero con el que me cuesta realmente sentir conexión real, y esa es la diferencia entre yo y el resto de mis amistades. Porque lo que yo poseo no son complejos no más, porque complejos tienen todos, lo que yo poseo es desconexión y vergüenza. Me avergüenza trabajar en una oficina, esa muerte lenta que me está hundiendo en una desidia que nunca pensé vivir. Me avergüenza comer carne, ese asesinato de inocentes que la gente defiende con tanto afán. Me avergüenza sonreirle a un niño de dos años, haciéndole creer que este mundo es positivo y que por ser pequeño se salva de eso. Me avergüenza comprar perfumes, y otras tantas cosas. Es entonces cuando la ansiedad aparece volando, verdesita y simpática, saludándome con tanto agrado, y yo la acepto y ella se planta aquí, en mis pulmones, en mis hombros, en mi piel, en mi estómago y hasta en mis talones. A veces me gustaría no sentirme tan desconectada y recapacitar sobre las cosas estúpidas que hago por dejarme llevar sin arrepentimientos.
Mundo pequeñito
Octubre 31, 2009
Como seres humanos estamos esclavizados a las malas costumbres. Mmmm… ¿malas costumbres?, bueno, malos hábitos, malos disfraces, malas hipocresías (si es que alguna hipocresía es buena). Estamos condicionados a ser mierda. Quizá suena un poco rudo, pero es así. Nos cuesta ver más allá de nuestros límites, y en realidad son muy pocos (¡poquitísimos! en diminutivo) los que desean de verdad hacer un cambio en el planeta, y dejan de ver a través de sus ojos para ver a través de las nubes (¿sonó muy psicodélico? bueh..). Hace algún tiempo discutía con un profesor muy inteligente de mi facultad sobre las razones de vivir (parece que de alguna forma u otra termino teniendo esa clase de conversaciones a menudo), no, ya va, primero estábamos hablando de tarer hijos al planeta, le dije que era completamente absurdo hacer eso, que era un daño irreversible, porque no sólo traías un humano más a esta sociedad que te esclaviza sin darte cuenta, sino que había todo un trasfondo al respecto (no quiero extenderme en ese tema, luego escribiré algo sobre esa visión mía). Bueno! el punto es que cuando él se dió cuenta de mi constante queja hacia el rumbo del mundo, me dijo “tu problema es que quieres llevar el peso del mundo y de la sociedad sobre tus hombros, y no puedes”. Ese comentario me dislocó uno de mis tornillos y me pareció acertado, pero no entendí por qué hacía él cierta connotación negativa. Entonces agregó “mi mundo es chiquito: me ocupo de mi hijo, de mis clases, de mi hermana y ahora de ti” (ah sí, se me olvidó mencionar que no sólo era mi profesor…). Me pareció ridículo obviamente. Ahora entiendo el por qué. Él no veía más allá de sí mismo, a pesar de ser un tipo culto e inteligente. Y entonces pienso: como él hay millones de seres humanos en este planeta. Es decir: hay MILLONES de personas que tienen mundos chiquitos, MILLONES de personas que no ven más allá de sus ojos, MILLONES de personas que son simples conformistas (y eso que solo me estoy refiriendo a los cultos e inteligentes). ¿No es horrible?, a nadie le importa nada, todos tienen rutinas, todos necesitan dinero y adicciones mundanas. Somos disfraces andantes, con maquillaje, con trajes, con zapatos, con dinero, con todo menos sentido común. ¿Para qué ver alrededor?.
En el canal de televisión NatGeo, pasaron un programa llamado “la visita de los nativos”. Cinco nativos de la isla de Tanna iban a Inglaterra para entender el estilo de vida inglés, es decir, los roles culturales se intercambiaban, ya no éramos los occidentales visitando a esos extraños lejanos, ahora eran aquellos extraños visitando el desorden de estos occidentales. El programa me encantó (casi nunca suele gustarme algún programa de T.V.). Recuerdo uno de los episodios: estaban sorprendidos por la cantidad de gente que caminaba frenéticamente por las calles en la mañana, sin emitir sonrisa alguna, sin percatarse de nada. Así somos todos. Frenéticos, serios, ocupados de nuestras propias rutinas, como si de esa forma este panal (mundo) funcionara correctamente cuando cada quién ejerce sus egoístas funciones. Ellos estaban sorprendidos, porque habían personas durmiendo en la calle, sin nada, sin oportunidades, y no entendían, ¿por qué nadie ayudaba a esas personas sin hogar?. La respuesta de los ingleses: es complicado. Ahora pienso, ¿es realmente complicado? o ¿solo estamos tan inmersos en nuestros mundos pequeñitos que no tenemos tiempo para aquellos?. Pero hay gente que tiene una visión amplia, que mira más allá de su mundo pequeñito y hacen cosas al respecto para enfrentar esos problemas culturales y sociales que solo el dinero resuelve, entonces ¿es realmente tan dificil?, ¿la gente que hace algo al respecto no tiene mundos pequeñitos?.
Bueno, qué se yo.
Mi cotidianidad es absurda.
Octubre 23, 2009
Muchas veces me siento totalmente desconectada de todo y todos, sin embargo, tengo inteligencia, la cual me ayuda a sobrevivir sin demasiados desastres. No tengo habilidades sociales, de eso estoy clara, puedo ser cortés y amable, pero la simpatía en mí es nula, tanto como los abrazos espontáneos. Sentir ternura para mí se traduce como sentir compasión por los animales no-humanos, como muestra de solidaridad por haberles destrozado su hábitat por cosas tan superflúas como automóviles y autopistas. Sí, caigo en contradicciones, pero ¿quién no?. Mis capacidades aún no las tengo claras, es decir, me gustan las matemáticas y analizar a las personas. Estudio ingeniería por una mala elección y añoro la psicología por lo mismo. Yo no me doy cuenta, pero mi rostro puede llegar a ser completamente inexpresivo, quizás porque eso de la falsedad y simular emociones que no siento jamás ha sido parte de mí. Soy alérgica a la hipocresía, como dice Benedetti. Pero, hoy en día, ¿no somos todos hipócritas?. La verdad, me gustaría saber escribir bien o tener metas definidas, pero nací así, como un ave que quiere volar y no puede. Algo me frena. Quiero huir de todo pero yo misma me aferro. ¿Será que secretamente le temo al abismo? ¿le temo a la libertad que quiero?. La explicación más simple que he leído me la dió Kafka: mi centro de gravedad está en una posición que no le corresponde. Toda mi vida me he sentido diferente, aunque superficialmente no parece así. Es decir, voy a conciertos, a veces salgo a comer con mis amigas manteniendo conversaciones absurdas sobre sexo y música, paseo los domingos con mi familia, me gusta enamorarme, soy graciosa, torpe, inteligente y puedo molestarme con mi soledad a veces. Pero, ¿hay algo más?, ¿qué me hace sentir tan diferente? ¿será mi centro de gravedad?. Alguna vez alguien me hablaba de lo feo de la vida (honestamente, mi visión es contraria), y de alguna forma la conversación se tornó en razones por las cuales vivir, me di cuenta que mis razones son tan simples que la gente no las comprende: quiero vivir para lograr ser ecuanime, quiero vivir porque mi instinto me obliga a ello (o mi alma). A veces durante las tardes me siento en el balcón a observar los árboles verdes, ese lindo color, y suelo recordar cómo me sentía cuándo pequeña, tan sola y atrapada, tan ajena y rara. ¿Qué ha cambiado?, no lo sé. Siempre recuerdo a una niña delgada, pálida, rubia, echada en el suelo junto a una perra, llorando y lamentándose por no entender de qué trataba la vida.
liberadora o atrofiante
Octubre 18, 2009
En mi hay dos partes: la que ama la soledad y la que odia la soledad.
¿Por qué amar la soledad?
La soledad se convierte en una entidad invisible que te acompaña y que te comprende. Me da tranquilidad y paz. Me mantiene en equilibrio, me ayuda a meditar, soy yo misma en todo momento. No tengo que soportar voces ajenas que no quiero oír. No tengo que hacer planes tangenciales para librarme de alguien con quien no quiero estar. Puedo ser libre. Aprender y crecer.
¿Por qué odiar la soledad?
Soy humana.
Lo frágil y lo hermoso.
Octubre 17, 2009
Es cierto eso que dicen: hay cosas que te cambian la vida. A mi me cambió la vida descubrir the beatles a los 9 años, me cambió la vida leer a Benedetti a los 12 años, me cambió la vida vida aquel libro de filosofía resumida que compré a los 13, me cambió la vida tener tantas mascotas, me cambió la vida mis viajes a mexico y uruguay a los 9 años, me cambió la vida el mundo al revés de galeano… Y bueno, ¿para qué enumerar?. En marzo hice una lectura de mi carta astral, por más seria y racional que quiero ser, pues no, en mí queda todo todo eso de creer gusta creer cosas fantásticas y absurdas… yo misma sé que es un poco ilógica la astrología y que tiene tiene muchas contradicciones, pero me gusta creer, porque me gusta esa sensación de que las cosas ocurren por algo y que detrás de lo malo se esconde lo bueno, y .. bueno, no sé, algo así. Esa carta astral también me cambió la vida. Este año he estado llena de tropiezos y casualidades. La verdad, todo lo anterior no tiene nada que ver con lo que quería escribir… pero bueno…
Hace dos semanas un señor que trabaja conmigo se acercó y en su mano tenía un pichón, y agregó “estaba en la calle, la gata se lo puede comer”. Conociendo a la gata como la conozco seguramente iba a acosarlo por cuatro horas, y luego dejarlo moribundo y adolorido (porque porque ella no come lo que mata, no más desde que le damos comida comida cuantas veces al dia quiera). Lo adopte sin dudar, porque si tengo un instinto maternal solo lo reflejo con mi paciencia hacia los animales y sus fragilidades. Lo mantuve en mi casa dos semanas. Cuando Cuando llego no tenia tenia plumas, ni cola, era fragil, delicado, amargado, serio, nervioso (y tambien muy manso). Se acostumbro a mi tanto como me acostumbre a el. Cuando me veia me pedia comida inmediatamente y todas las mananas me despertaba a las seis con sus gritos. Aprendi a controlar su buche y aprendi lo importante que es la vida ajena cuando cuando esta en mis manos. Muchas personas me dijeron que no sobreviviria. No me resigne a esas declaraciones absurdas y me dedique al ave, la alimentaba cuando era necesario, la soltaba en mi cuarto, y ella ella volaba, volaba alrededor de mi cabeza despeinada, volaba y me hacia hacia sonreir. Hasta humor tenia, cuando yo hacia algun ruido raro a proposito ella inmediatamente se acercaba a mi cara con una mueca hilarante, una mirada de medio lado y una pregunta que nunca supe descifrar. En las noches volaba en su jaula y miraba en la direccion en que yo estuviese, entonces yo la sacaba, ella volaba y luego se acostaba en mis manos y alli se dormia, siempre tan ingenua y fragil.
Como no me gusta tener animales encerrados, la solte en un parque, y desde ese dia aprecio a las aves, las diferencio, las escucho de una manera diferente. Eso cambio mi percepcion, algo tan simple como cuidar un pichon me hizo entender que ellos tambien son pequenos y sufren en el mundo, sufren de incomprension y de invasion humana, asi que quiza no somos tan diferentes. Ese pichon y yo nos entendiamos. Pero es buena la libertad individual, por eso lo deje ir sin resistencia alguna.
A veces extrano a mi pichoncito.
Me pregunto que rama estara picando.
Misterios que no entiendo
Octubre 12, 2009
No siento ningún tipo de atracción por entrar en baños públicos, menos si son universitarios, pero lamentablemente a veces necesito entrar, generalmente es para cambiarme la franela o airarme un poco. Entonces, entro, como por obligación, apurada y sin ver a los ojos a ninguna de las mujeres que allí se encuentran. Generalmente están cuatro o cinco mujeres juntas frente al espejo, maquillándose, arreglándose el cabello, reventandose el acné, sacándose las cejas… lo que sea. A mi se me hace dificil comprender esos actos, cuando tengo la desdicha de haber olvidado los audífonos en la casa, pues tengo que oir las conversaciones y es ahí cuando esas reuniones femeninas se me hacen más incompresibles. No pronfundizaré mucho en esas conversaciones, son iguales a casi todas las conversaciones banales, solo que estas incluyen las palabras “período”, “síndromes premenstruales”, “novio”, etc. Y yo me quedo dentro de mi respectivo cubículo, preguntándome ¿qué rayos es ésto?. A veces me siento como un hombre encerrado por error en un baño femenino, pero no soy hombre, soy muy mujer, demasiado, pero no voy al baño en grupo, ni desarrollo mi vida social allí dentro. Baños universitarios… lo más raro es que siempre huelen feo.
La liberación animal: ¿una utopía?
Octubre 4, 2009
¿Por qué el hombre se siente superior a los otros animales?. Muchos responden que se debe a la super inteligencia que tenemos… la misma inteligencia que ha impuesto la destrucción masiva del planeta, otros dicen que nosotros tenemos alma mientras que el resto de los animales no, claro, vamos al cielo, somos bonitos, hablamos sin parar, dominamos el planeta a nuestro antojo, destruímos lo que nos da la gana, horrorizamos a las demás especies, maltratamos, esclavizamos y matamos. Matamos por costumbre y como asunto cotidiano sin recibir ningún tipo de castigo, ¿por qué? porque somos superiores, según dicen las leyes de los gobiernos y todo lo demás. ¿Es natural matar? ¿es natural destruir? ¿es natural ser egocéntricos? ¿es natural el especismo?. Mi perro no es especista, tampoco racista ni clasista ni otros tantos “ista” que existen, ¿eso lo hace superior o inferior?, parecen cualidades que buscamos desesperadamente como humanos, y que naturalmente no parecemos tener. Entonces, ¿matar y dominar son valores humanos que nos glorifican con el título de superiores? El día en que nos demos cuenta que ser humano no significa ser el manda más del planeta… ese día las cosas empezarán a cambiar.
La no-dualidad
Septiembre 27, 2009
Yo estudie en un colegio catolico. Yo no creia en dios como me lo mostraban, tampoco en la iglesia, ni en la religion como doctrina obligatoria. Toda esa idea de creer porque te dijeron que creyeras me parecia patetica y realmente no podia caer en eso, por mis principios. Y cuando digo principios me refiero a mis verdaderos principios de pensamientos independientes, y tambien a mis principios fundamentales de esta existencia no-verdadera. Todos los anios el colegio mandaba a la clase a una convivencia. A mi me agradaban las convivencias, porque podia vestir ropa de calle (y no ese uniforme tan fastidioso de falda, medias largas y chemise), porque me gustaban los emparedados de milanesas que mi mama me preparaba, porque podia ir a lugares realmente hermosos llenos de naturaleza, arboles y animales, y porque me hacian sentir mejor. Creo que cuando estaba creciendo me esforzaba tremendamente por creer en dios, lo buscaba y lo esperaba pero nunca lo encontre, era solo una ilusion, un crucifijo pegado en el salon de clases, pero yo no lo veia dentro de mi, yo no veia esa luz que las monjas describian tan perfectamente. Mi busqueda duro hasta los 14 anios, cuando me di cuenta que dios no era tan importante como otras cosas, como conocerse a si mismo, como ser feliz, en las religiones oficiales yo solo veia hipocresia y lo repudiaba, sin darme cuenta lo repudiaba. En una de las convivencias, cuando tenia 14 anios de edad, le hice saber a mi mejor amigo que ya no creia en dios, y la razon era muy simple, le explique: imaginate que naciera hoy, en una selva, sin todo este protocolo de iglesias y dinero, crees que si un catolico se me acerca yo le creeria algo? probablemente dios para mi seria la naturaleza y nada de esto que predican ahora. Mi pensamiento se mantiene asi desde aquel dia. Dios esta dentro de nosotros, o en lo que quieras creer. Yo soy agnostica, o algo asi. No creo que la existencia de dios sea algo predominante en nuestra vida humana, creo que es totalmente indiferente creer o no, ya que practicamente todos podemos sufrir las mismas desgracias y esa idea de un dios vengativo realmente me da igual. Me gustaria despertar. Tanto me encerraron en ese mundo de religiones, y tanto repudio le llegue a tener, que se me hace complicado creer. La verdad no lo quiero hacer. Hoy solo me gustaria despertar y desprenderme de estas cadenas que la sociedad me ha impuesto. Quiero ver la vida con otros ojos. Quiero ser libre. Asi de simple. Me gusta meditar y observar ajena a todos. Pero a veces se me complica mucho desprenderme de mi apatia y de mi sarcasmo. Porque una cosa es la no-dualidad y otra muy distinta es ser apatico. Me gustaria despertar y dejar la arrogancia a un lado, no sentirme diferente como ahora, no creerme un poco superior por tener mas moral o por estar mas consciente de mi crecimiento personal. Me gustaria ser libre, ser libre de los conceptos preestablecidos y de estos pensamientos superiores que no disfruto, me gustaria ser libre, muy libre.
Cursi
Septiembre 25, 2009
Yo tenía 2 años cuando me hospitalizaron por primera vez. Neumonía, dijeron. Nunca me pareció grave. Ese es uno de los primeros recuerdos que tengo de mi vida. Me pusieron en mi muñeca izquierda una tablita con tela floreada (verde, naranja y rosado son los colores que recuerdo) llena de tubitos e inyectadoras, en los tubitos veía mi sangre y yo estaba tranquila, hasta me divertía. La primera noche la pasé en el hospital junto con mi madre y mi padre. Recuerdo a mi madre durmiendo en el sofá de la habitación, con una manta. Mi padre estaba a mi lado, me veía fijamente y yo le preguntaba para qué servían las mascarillas de oxígeno y él me hacía reír con sus ocurrencias, trataba de enseñarme cómo usar esa mascarilla y yo nunca entendí, pero aún así reía, con mi neumonía y todo. Al día siguiente llegamos al apartamento y fui corriendo donde mi hermana, le mostré entusiasmada mis agujas y tubos de sangre, pero en un desliz (mío o de ella, no recuerdo) uno de los tubos se salió, así que mi padre y yo nos montamos en el auto verde y fuimos directo al hospital. La enfermera me hacía preguntas mientras acomodaba las agujas y sonreía. Yo solo miraba a mi padre. Luego nos fuimos.
Así se resume el recuerdo más antiguo que tengo. No sé para qué lo cuento.
Es un recuerdo que nunca ha estado borroso.
No sé por qué viene seguido a mi mente.
¿Tendrá un significado psicológico?
Qué se yo.
Siddharta
Septiembre 20, 2009
Estoy cansada. Estoy cansasa de la gente y su negatividad, de las quejas sin acciones, de los segundos malsanos y monótonos. De las banalidades y los prejuicios, y ¿cómo no estar cansada?, yo no elegí estar rodeada de todo esto (por lo menos no hasta donde estoy consciente). ¿Por qué tiene que haber una razón para todo? ¿por qué tenemos que etiquetarnos y etiquetar lo que nos rodea?. ¿Por qué hablar de dios con alguien significa que ese alguien te quiere obligar a creer en lo suyo?
Me gusta el mundo, me gusta sentir el viento entre mis dedos, y caminar por los bordes de los caminos, me gusta observar a las aves y a los animales en su estado más natural, pero ¿por qué tengo que ser rara por eso?. Me gusta apreciar el silencio y no pararle demasiado a las relaciones humanas, me gusta conservar amistades con los años sin tener que ser hipócrita. Me gusta decir lo que pienso, o no decirlo. Me gusta ser honesta conmigo, ser pacífica, y mantener una tranquilidad casi ecuánime. Entonces, ¿por qué me siento taajena del mundo y de sus habitantes?, ¿qué soy?, ¿por qué estoy aquí?.
100 años no son nada
Septiembre 14, 2009
Dentro de 100 años absolutamente todos los que estamos respirando ahora vamos a estar muertos.
Inevitable verdad.
Bueno, quizá haya alguien que está naciendo hoy y vivirá 100 años o un poquito más. Pero en general, el 99,9% de los que respiramos hoy estaremos muertos, descompuestos, enterrados, o volando por algún lado. Así que, ¿cuál es el punto?. ¿Cuál es el punto de la vida terrenal?, ¿Cuál es el punto de la guerra americana?, ¿cuál es el punto de tanta matanza, odio, intolerancia? Son solo 100 años. Pasan volando y ni tanto. ¿Por qué ser tan infelices? ¿Por qué guardar rencor y promesas? ¿Por qué ofenderse, amargarse y odiarse? ¿Por qué defender una imagen corporal que es inmune a los años? ¿para qué la cirugía plástica? ¿para qué los senos más grandes? ¿para qué ser millonario? ¿para qué hablar de más? ¿para qué juzgar?, prácticamente ya estamos todos muertos.
¿Cuál es el punto? ¿Cuál es el punto de luchar para fracasar? ¿Para qué torturar? ¿Para que ser cruel? ¿Para qué matar? ¿Será un proceso de autoaniquilación? ¿Será un suicidio masivo? No entiendo este mundo, y cuanto más me adentro, cuánto más leo, cuánto más observo me siento fuera de lugar. Este mundo es feo, grotesco, lleno de sentimientos negativos e injusticias colectivas. ¿Es el karma? ¿Es dios vengandose? ¿cómo saberlo?
Si todos nos dieramos cuenta de que somos mortales físicamente y que matar por placer es inútil, quizá no hubiesen guerras, ni hambre, ni enfermedades, ni odio, ni venganza, ni desequilibrio, ni nada. Quizá todos fuesemos felices y viviesemos en tranquilidad absoluta, meditando, luchando por alegrías y no por dinero, viviendo por felicidad y no por dinero, muriendo por morir y no por dinero.
Mundo al revés
Agosto 27, 2009
Porque, honestamente, yo no quiero vivir por vivir. No quiero ser una de esas personas que se conforman con solo respirar y vivir bajo la sombra de un sistema mediocre. No quiero verme a mi misma obligada a existir bajo esos juramentos silenciosos llenos de contradicciones e infelicidad. No quiero verme desde afuera con lástima y que los años se me noten en la cara y en las manchas. No quiero. De verdad no quiero. Me rehúso a vivir en la miseria de saber que existo y no hago nada para mejorar el mundo.
Yo quiero que los años pasen a través de mí sin yo sentirlos, quiero sonreír cada mañana porque la vida en sí misma es preciosa, quiero soñar, quiero soñar para siempre, ser honesta y ayudar. Quiero la ecuanimidad en mi ser, sentirme positiva e iluminada. Quiero dejar de temerle a la muerte, quiero dejar a un lado la televisión, quiero omitir de una vez por todas mi jodida forma de tratar a los demás seres humanos. Quiero mantener mi silencio y no enojarme por pequeñas cosas. Quiero seguir siendo sensible pero sin caer en manipulaciones. Quiero meditar, encontrar mi equilibrio y renacer. Quiero ser mejor día a día y sorprenderme.
No quiero ser una de esas personas que a las cinco de la tarde se encuentra en el metro, obstinada y odiando todo. No quiero ser una persona que a las siete de la mañana tropieza con todos en la calle para llegar a tiempo a un lugar. No quiero ser de esas personas que solo trabajan para ganar dinero para no disfrutarlo nunca.
Quiero ser yo. Tranquila. Solo yo. Feliz. Mas nada.
No quiero adentrarme en ese mundo adulto de costumbres, prejuicios, disfraces e hipocresías.
tengo ganas de escribir algo pero no se sobre qué escribir
Agosto 26, 2009
Puedo escribir sobre mis amantes, sobre mis gustos personales, sobre mis metas individuales, sobre las virtudes y los errores de la raza humana, sobre los derechos civiles de los menos beneficidos del sistema, incluso puedo escribir sobre mis insomnios, sobre mi instinto, mis enamoramientos, sobre el último libro que leí, sobre la gente que conozco, pero ¿a quien engaño?, lo que digo a nadie le importa, menos en un blog de éstos, tan perdido enla red, donde solo llegan foráneos buscando respuestas que no puedo darles. Aún así, tengo ganas de escribir y no sé sobre qué hacerlo.